Una Palabra Oportuna No. 570

Interioridad. Domingo 09 de agosto de 2020.

Por Herlinda Gamboa. Voz Julitze Maryurel.

Unas vacaciones distintas

Mirar este tiempo con ojos nuevos. El descanso, que no es lujo y sí oportunidad de abrir ventanas cerradas mucho tiempo y dejar libres tantas posibilidades prisioneras. El descanso, que limpia nuestros ojos para ver lo de cada día: la calle, las gentes, la vida; que recrea las energías agotadas. El descanso, “noche sosegada…, música callada, soledad sonora”; anuncio en el corazón de la venida de Dios.

Aprender a descansar en las manos de Dios. Estar con Él y rezar, contemplar, amar en la distancia, eso es descanso profundo. No permitir que nos  rompan por dentro los problemas, ni las prisas, ni la cruz. La confianza nos ayuda a vivir unificados, serenos.

Entender que la vida no es una carrera por hacer cosas y más cosas, sino dejarse hacer y aceptar la Divina voluntad “Hágase”, decía María de Nazareth cada día, y crecía dentro el gozo y la paz. Le pedimos a Ella:

Enséñanos a descansar, estar serenos, ver la oportunidad de aprovechar más la vida, estar con nosotros y con los demás, jugar y reír, no hacer nada y descubrir lo esencial que se escapa a menudo a nuestra mirada posesiva. Ayúdanos a encontrar y cultivar el descanso en Dios, el que recrea de noche nuestra fuente.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.