Una Palabra Oportuna No. 590

Interioridad.  Viernes 14 de agosto de 2020.

Por Herlinda Gamboa. Voz Julitze Maryurel.

Unas vacaciones distintas, mirar este tiempo con ojos nuevos

Los conflictos, de cada día, los de cerca y los de lejos, que tocan nuestra piel y la de los vecinos. Los conflictos no se toman vacaciones aparecen también en tiempo de descanso. Son visitantes siempre inoportunos. A veces se acercan tanto que nos tapan los ojos, nos secan la sonrisa, y se siembran como angustia en las entrañas. A veces se convierten en pregunta a Dios: ¿Por qué?.

María también vivió estos conflictos en su vida. Tan humanos como los nuestros. Le salieron al paso en el camino. No le fueron indiferentes. Se quedó en silencio ante ellos, los miró a la cara. Así, hasta descubrir el mensaje que venía escondido en un ropaje contradictorio. Así, hasta ver amanecida la luz y anunciada la paz. Así, hasta descubrir en ellos escondida la sonrisa de Dios, su rostro amigo, su mano salvadora.

Enséñanos, María, a no pasar de largo ante el conflicto. En él se esconde un reto, una llamada. También ahí está la luz, está el amor. En los conflictos, haznos humildes para preguntar, dialogar, buscar con otros; para unir unas manos a otras manos y afrontarlos juntos, así hasta amanecer silbando en la mañana. Ayúdanos a no guardar conflictos en el corazón. El corazón es muy hermoso como para meter dentro la herida. Cuando dentro está la luz, la oscuridad es menor. “Qué bien sé yo la fonte que mana y corre aunque es de noche”. San Juan de la Cruz.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.