Una Palabra Oportuna No. 677

Oración de la mañana. Miércoles 07 de octubre de 2020.

Por Herlinda Gamboa. Voz Julitze Maryurel.

Cafecito de la esperanza, «con el rosario en una mano…»

Señor Jesús,  es madrugada, hago silencio, rezo un poco, te contemplo, me fío de ti. Te pido me enseñes a rezar. Así inicia mi jornada en tu compañía. Junto a mis hermanos, saboreamos el café que nos da serenidad, que nos anima y reúne para salir dispuestos a trabajar por hacer presente Tu Reino.

De nuevo en tu compañía queriendo rezar un poco, hacer un ejercicio de confianza y fe en tu amor misericordioso que siempre nos escucha, especialmente cuando nos juntamos para pedirte.

Esta mañana viene a mi memoria agradecida la imagen de mi mamá. Ella la primera que me enseñó a rezar, a pedir por todos y confiar. La veo  siempre con el Rosario en una mano y la otra en el corazón moviendo la voluntad para hacer siempre el bien. Dar desde la pobreza esperando el milagro. Oración sencilla, constante, incansable… En la madrugada, a media tarde y antes de dormir.

El Rosario se convirtió en nuestro aliado, rezarlo en familia. Muchas veces me quedé dormida y entonces, mi hermano mayor tenía la tarea de cargarme hasta mi cama. Ese ejercicio hoy se vuelve compromiso de fe y entrega generosa.

Vuelvo a rezar y a pedirte por intercesión de Nuestra Señora del Rosario nos regales lo que más necesitamos para vivir con justicia y dignidad.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.