Una Palabra Oportuna No. 790

Espiritualidad. Miércoles 02 de diciembre de 2020.

Por Antonio Pérez Esclarín.

Mi vida tiene una misión

Yo soy un ser humano, amado infinitamente por Dios, que me invita a acompañarle en su misión de transformar nuestro mundo inhumano y construir el reino, la sociedad de la justicia y el amor. Dios quiere reinar en los corazones y gobernar en la vida de las personas, para que actuemos como hijos y trabajemos por una sociedad nueva, donde todos vivamos como hermanos.

Como padre madre de todos, no quiere que siga reinando la injusticia, la violencia, la explotación, el hambre y la miseria, quiere una sociedad donde se privilegia los más débiles, pobres y pequeños, porque son los que más necesitan atención y ayuda; y eso que Dios quiere, es lo que hizo con pasión Jesús y lo que hoy me pide.

El seguimiento, más que un privilegio, es un compromiso y un modo de vivir a plenitud mi condición humana. Me toca como ser humano, colaborar en la construcción de la historia según el plan de Dios, que quiere que todos tengamos vida en abundancia y para ello Dios necesita de mis manos y de mi trabajo.

Los talentos que he recibido, todo lo que soy y tengo, es para ponerlo al servicio de una sociedad justa y fraternal. Ser humano al estilo de Jesús, es gastar la vida del servicio a los demás y así llenarla de sentido.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.