Una Palabra Oportuna No. 794

Actitudes. Viernes 04 de diciembre de 2020.

Por Luisa Pernalete.

Responsabilidades suyas y mías en pandemia                 

En estos días salí a hacer mis compras semanales y confieso que no sé qué me tenía más preocupada – o atemorizada – si el covid19 y el descuido de la gente con las medidas de prevención, o la cantidad de transgresiones de conductores y transeúntes en la calle.

En esta pandemia, que no ha terminado ni creo que esté tan controlada como nos lo dicen las autoridades, tenemos responsabilidades individuales y colectivas, las de antes y las de ahora, y veo muy poca disciplina en los ciudadanos, muy pocos deberes cumplidos.

Empecemos por las de siempre: las mínimas, respetar las señales de tránsito, los semáforos, bajar la velocidad en las esquinas, estacionar donde es debido, concentrarse en la conducción del vehículo y no estar hablando por el celular ni mucho menos contestando mensajes… 

Respetar las normas de tránsito generan un bien para usted y para los otros. 

Otra cosa es que hay gente que no percibe el peligro. Si no percibo riesgo, simplemente no hago nada.

Otra creencia que conspira contra el comportamiento adecuado para la prevención, es creer que nos podemos contagiar sólo de los desconocidos, pero no de los amigos y allegados. Por eso, entre otras cosas, las fiestas y reuniones sociales en plena pandemia.

Claro que toda la responsabilidad no está en nosotros los ciudadanos. Por supuesto que las autoridades son las llamadas a orientar a toda la población, no sólo con las campañas y los informes cotidianos, y con la aplicación de pruebas, pero si tenemos unas autoridades poco creíbles o nos parece que no hacen lo suficiente, nos corresponde a nosotros cuidarnos y cuidar a los demás.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.