Usuarios del sur de Anzoátegui se aglomeran por escasez de gasolina

Las largas colas de vehículos en los alrededores de las estaciones de servicio, tanto de Guanipa como en El Tigre, no cesan por la falta de combustible.

Ni la cuarentena detiene a los conductores en su afán de querer surtir gasolina por lo que muchos pernoctan en las adyacencias de las gasolineras, generando incomodidad en las personas que residen cerca de los concesionarios.

Jesús Albornoz, quien vive a tan solo una cuadra de una estación de servicio en San José de Guanipa, manifestó que desde empezó esta situación del combustible su paz y su tranquilidad se han visto afectadas.

“Esos son juegos de dominó, de truco, retruco o sino, una música estruendosa que han puesto en la puerta de mi casa”, denunció.

Añadió que el frente de su vivienda y la de sus vecinos se han convertido en un baño público, “eso es que defecan allí, si tratan de pasarse para acá”.

Rosa Marcano, quien transita todos los días por donde se forman las colas, explicó que muchas veces ha tenido que cambiar de ruta porque el hedor es insoportable: “la gente, sobre todo los hombres, orinan en cualquier sitio y el olor que queda, te podrás imaginar”.

Las quejas de los vecinos se acentúan más para los fines de semana, cuando las personas que pernotan en los lugares hacen del sitio, un lugar de fiesta.

“Personas allí pernotando toda la noche, todo el día. Cuando llegan los fines de semana no se duerme porque allí se arma la parranda”, aseguró otra usuaria.

Los vecinos expresaron su preocupación por la inseguridad que puede acarrear tener un sin número de personas desconocidas instaladas en las afueras de sus viviendas.

En El Tigre, la situación no es diferente. Mary Rosas, residente del sector Campo Oficina, expuso que muchos son los carros reunidos en la bomba Gianini, además de la aglomeración de las personas sin tomar en cuenta las medidas preventivas contra la COVID-19.

Tanto vecinos como transeúntes que circulan por los concesionarios de gasolina manifestaron sus quejas ya que al momento de llegar la gandola con el combustible, las autoridades cierran el perímetro de la estación de servicio impidiendo el libre tránsito.