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Venezolanos relatan los milagros concedidos por sus nuevos santos

Venezolanos de diferentes rincones del país compartieron con emoción cómo sus nuevos santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles han transformado sus vidas, ofreciéndoles milagros, consuelo y una guía de fe en momentos difíciles.

Foto: EFE | Ronald Pena R

Hace 20 años, la vida de la marabina Marlene Mestre cambió para siempre cuando le informaron que padecía cáncer rectal y debía someterse a una cirugía. Antes de entrar al quirófano, hizo una petición muy especial: le imploró al doctor José Gregorio Hernández que guiara las manos de los médicos y le dejara una señal de su presencia.

Al día siguiente, cuando una enfermera se acercó para ayudarla a bañarse, notó algo en su pecho. Era una estampita del “siervo de Dios”, adherida a su piel con un adhesivo, como si alguien la hubiera colocado con cuidado. “Me puse a llorar y a darle gracias”, recordó.

Foto: Cortesía Marlene Mestre | Estampita de JGH que apareció adherida a su pecho posterior a la intervención

Cinco días después, cuando parecía que la recuperación avanzaba, su cuerpo volvió a fallar. Mientras se cepillaba los dientes, las piernas no la sostuvieron y cayó al suelo. “Me llevaron cargada a la clínica porque no podía pararme y no encontraban la causa”, dijo a Radio Fe y Alegría Noticias

Esa noche, en medio de la angustia y la fe, volvió a suplicar la ayuda de José Gregorio. “En la noche cuando dormía sentí su presencia y al amanecer podía caminar. Nadie entendió que fue lo que pasó”, relató. 

Desde entonces, Marlene no duda en atribuir su sanación al doctor Hernández. “Ese milagro me hizo muy creyente”, aseguró. “Siempre pienso en él ante cualquier problema de salud y lo he divulgado a otras personas para que conozcan su capacidad de sanación y mis valores religiosos aumentaron”. 

Del servicio al prójimo a los altares

José Gregorio Hernández Cisneros, nacido el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, estado Trujillo, fue un sobresaliente médico, científico, profesor y filántropo venezolano, quien dedicó su vida a atender a los más necesitados, a su profunda fe religiosa y a brindar aportes para el desarrollo de la medicina moderna en el país.

De acuerdo con Francisco González Cruz, director de la Cátedra Libre JGH en la Universidad Valle del Momboy, fue un hombre que, además de inteligente, elegante y humilde, poseía virtudes heroicas que lo llevaron a ser sumamente querido y respetado en Venezuela. 

En 2020, el Vaticano reconoció oficialmente un primer milagro atribuido a “Goyo”, la recuperación de Yaxury Solórzano, una niña que en 2017 había recibido un disparo en la cabeza y sanó de manera inexplicable para la ciencia, lo que permitió su beatificación. 

Este año, el difunto papa Francisco consideró que la vida y obra del médico venezolano cumplían con todos los requisitos necesarios para su canonización y decidió declararlo santo de manera extraordinaria, sin necesidad de un segundo milagro.

“Bastó con comprobar la cantidad de estampitas en las calles, las fotos pegadas en los autobuses y la fe de la gente”, explicó Silvia Correale, abogada y postuladora de la causa de José Gregorio. 

Carmen Bethencourt, coautora del libro “José Gregorio Hernández: del lado de la luz”, afirmó recientemente en entrevista con el programa Háblame Bajito que los venezolanos lo consideraron santo desde su muerte en 1919, y que, una vez sepultado, la gente empezó a visitarlo y a pedirle favores.

“Su canonización es lo máximo”

Para Marlene Mestre, los milagros que obró en vida y los que sigue obrando después de su muerte son prueba de su santidad y ella misma experimentó uno de ellos.

En este sentido, consideró que su canonización es más que merecida. “Para mí, su canonización es lo máximo y me hace muy feliz que sea elevado a los altares”. 

Agregó que su devoción por el siervo de Dios se despertó al conocer la humildad de su corazón y la generosidad con la que ayudaba a todos los que necesitaban su apoyo.

Una devoción que nació desde la infancia

La zuliana Carol’s Chaustre es creyente de José Gregorio Hernández desde muy niña, ya que creció en un hogar católico, donde su figura siempre fue considerada muy milagrosa, aunque la iglesia todavía no lo reconocía como santo.

Contó que en múltiples ocasiones recurrió a su intercesión ante Dios por problemas de salud. Cuando tenía apenas cuatro años, su madre la llevó al Santuario de Isnotú, porque no comía bien, estaba muy delgada y tenía úlceras en la boca, y los médicos no lograban encontrar un tratamiento adecuado. Tras esa visita, su salud mejoró y su familia jura que fue gracias a él.

Años más tarde, le tocó a Carol’s acompañar a su hijo a Isnotú, porque a los seis años todavía no podía hablar; hoy, sin embargo, se expresa con total fluidez. Para agradecer esta gracia, regresó con su familia y cumplió la promesa que había hecho.

Foto: Cortesía Carol’s Chaustre | Visita al Santuario Niño Jesús de José Gregorio Hernández eb Isnotú para pagar la promesa

“Lo honro como el santo milagroso que es y cada vez que tengo la oportunidad lo visito en el Santuario del Niño Jesús en Isnotú”, manifestó. 

Cuando se le preguntó cuáles son las enseñanzas de José Gregorio Hernández que considera más relevantes para los venezolanos, Carol’s no dudó en decir que el amor al prójimo y la generosidad con los más necesitados, siempre dispuesto a aliviar sus dolencias sin esperar nada a cambio.

Aferrarse a Dios y a José Gregorio la mantuvo viva

La maracayera Konny Pérez sobrevivió al Covid-19 en 2021, luego de haber estado conectada a una máquina por un cuadro crítico que la situó “entre la vida y la muerte”, según sus propias palabras. 

Los médicos no le daban esperanza, pero ella se aferró a Dios y a la intercesión del médico de los pobres. Gracias a esa fe, aseveró que logró recuperarse por completo. 

Hoy, al dar su testimonio a Radio Fe y Alegría Noticias, Konny asegura que todos los enfermos que se acerquen con fe a él podrán recibir alivio y sanación, tal y como ella lo experimentó.

La mujer exteriorizó el orgullo que sienten los venezolanos por contar con un santo como José Gregorio y señaló que su vida deja el ejemplo de un verdadero hijo de Dios, dedicado a servir a los enfermos sin importarle el dinero, sino guiado por la humildad y un corazón abierto al amor.

“Tenemos que unirnos todos los venezolanos el 19 de octubre, no solo para pedir sanación física, sino también espiritual y mental, ante todo lo que estamos viviendo en nuestro país”, declaró. 

Invitó a seguir su ejemplo sirviendo y ayudando con la misma entrega con la que él lo hacía. “El 19, unámonos todos a orar por los enfermos y por Venezuela”. 

“La devoción, el proceso de beatificación y canonización son un estímulo para sentirnos orgullosos y para presentarlo como un excelente venezolano que puede ayudarnos en la recuperación del tejido social, familiar, religioso, espiritual, moral y ético de nuestra patria”, consideró el padre Magdaleno Álvarez, párroco rector del Santuario Niño Jesús de José Gregorio Hernández. 

Foto: Radio Fe y Alegría 105.9

Carmen Rendiles convirtió lo ordinario en sagrado

La madre Carmen Rendiles fue una religiosa venezolana reconocida por su humildad, su fe y su entrega al servicio de Dios y del prójimo. 

Nacida en Caracas, fundó la Congregación de las Siervas de Jesús de Venezuela y se entregó a la adoración eucarística y a la atención de los más necesitados. 

Yeferson Soto, párroco de la Parroquia Santa Carmen Rendiles de Pavia en Barquisimeto, destacó que enfrentó múltiples limitaciones a lo largo de su vida, no solo físicas por la ausencia de su brazo izquierdo, sino también pruebas de obediencia, fe y discernimiento para cumplir la misión que Dios le encomendó. 

Acotó que madre Carmen asumió la congregación en Venezuela tras separarse de la congregación francesa, “y ese valor, esa perseverancia y ese asumir cada desafío con mucha fe hoy se convierte en su bandera ante una sociedad tan exigente”.

A diferencia de José Gregorio Hernández, venerado por millones dentro y fuera del país, la devoción a la madre Carmen creció recientemente, especialmente tras el reconocimiento por el Vaticano del milagro que permitió su canonización, el cual se trata de la curación inexplicable de una joven que en 2018 padecía meningitis y encefalitis.

Su legado se resume en “el amor a Jesús eucaristía, adorar, reparar, amar” y en el compromiso de darlo a conocer “cada vez más”, puntualizó Carmen Edilma Aristizábal, vicaria general de la congregación, en una entrevista con EFE. 

Por su parte, la hermana Diana Luján, miembro de la Congregación Siervas de Jesús, destacó que madre Carmen alcanzó la santidad “haciendo cada una de las cosas de su día a día de la mejor manera, santificando las acciones ordinarias”.

Una mirada de madre Carmen le mostró el camino a seguir

La hermana Diana Luján compartió a la periodista de la casa Carlota Rojas cómo inició su historia vocacional. Años atrás asistió a la beatificación de la madre Carmen Rendiles sin conocer quién era aquella mujer y sin imaginar que, más adelante, su nombre volvería a cruzarse en su camino.

Con el transcurrir del tiempo empezó a sentir con más fuerza el llamado de Dios y arrancó su proceso vocacional en una congregación religiosa, pero algo dentro de ella no terminaba de asentarse. 

En medio de una crisis vocacional, una amiga se acercó a ella en la eucaristía y le presentó a una religiosa de la Congregación Siervas de Jesús. 

Cuando conversaba con la promotora vocacional de la congregación, Diana sintió algo que la estremeció, pudo ver en su rostro una mirada conocida. “Reconocí la mirada, pero no sabía quién era”, hasta que al terminar la conversación vio un cuadro de Rendiles y comprendió que había sido su mirada.

Desde ese momento, madre Carmen comenzó a aparecer en su vida y una de esas ocasiones fue cuando estaba en adoración eucarística, con los ojos cerrados, cuando sintió que alguien la observaba intensamente. 

Al abrirlos, vio al sacerdote —que había entrado vestido de civil— llevando una estola con la imagen de madre Carmen, la misma usada el día de su beatificación.

Posteriormente, decidió ingresar a la Congregación Siervas de Jesús y hasta la fecha “madre Carmen y Jesús se han encargado de sorprenderla de manera increíble”. 

Madre Carmen lo enseñó a mirar al prójimo 

El pastor Chirinos, escritor y cantautor del proyecto “El cuadro de los peregrinos”, piensa que la canonización de madre Carmen Rendiles enseña que la bondad y el servicio son lecciones de vida que reflejan la importancia de la unión familiar y la hermandad.

Narró a Radio Fe y Alegría Noticias que, mientras se dirigía a una peregrinación, sufrió un accidente del que salieron todos ilesos gracias a la protección de la madre Carmen.

“Mi fe siempre ha estado de primero para todo. Desde hace dos años tomé las riendas de mi vida con la oración en mi hogar y ahora la llevamos a las personas que más necesitan apoyo espiritual, ya sea por enfermedades o dificultades económicas”, apuntó el barquismetano. 

A su vez, reconoció que, gracias a la influencia de madre Carmen, ha aprendido a desprenderse de lo material, a mirar las necesidades del prójimo con el corazón y a compartir la fe y la religiosidad.

Su vínculo con la santa caraqueña comenzó gracias a un amigo de la iglesia y más tarde a través de su hermana, quien lo invitó a participar en un proyecto religioso sobre ella. 

“Lo que más me llamó la atención fueron sus cualidades, y especialmente su bondad para atender el llamado de nuestro Padre celestial”, confesó. 

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Video: Cortesía Normelis Chirinos | Pastos Chirinos intepretando una canción a madre Carmen en la Parroquia Padre Pío.

La santidad: una meta a la que todos estamos llamados

El trujillano José Gregorio Hernández Cisneros y la caraqueña Carmen Elena Rendiles Martínez fueron canonizados, junto a otros cinco beatos de distintas partes del mundo, por el papa León XIV este domingo 19 de octubre, durante una ceremonia celebrada en la Plaza de San Pedro. 

Esta la primera vez que dos venezolanos son oficialmente reconocidos como santos por la Iglesia católica.

El padre Yeferson Soto recalcó que las vidas de los santos venezolanos son un ejemplo de santidad alcanzable, “un recordatorio de que todos estamos llamados a hacer de las cosas ordinarias de cada día acciones llenas de fe y entrega total”.

Exhortó a los fieles a renovar el compromiso adquirido en el bautismo, confiando en que Dios cumple milagros y que el ejemplo de ambos debe motivar a apoyar al otro con humildad, perseverancia y devoción. 

“Ellos se nos adelantaron y alcanzaron una meta a la que todos estamos llamados (…) con su humildad y con su entrega a los más pequeños y considerados menos útiles de la sociedad, demuestran que la santidad es posible”, dijo. 

Finalmente, instó a la colectividad a pedir su mediación para fortalecer su amor a Dios y vivir con decisión, valor y fe en el día a día, siguiendo así el camino de santificación que trazaron.

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