Venezuela podría perder el oro depositado en Rusia

En el año 2011 una orden presidencial por parte del fallecido Hugo Chávez llevó a que las reservas internacionales de Venezuela traducidas en oro fueron trasladadas desde bancos norteamericanos y europeos a China, Brasil y Rusia.

En su momento Chávez argumentó que dada la crisis económica que enfrentaba EE.UU y Europa era necesario trasladar el oro.

A juicio de Chávez, el escenario económico robusto estaba en China, Brasil y Rusia. Además, los tres países eran aliados políticos y estratégicos de Venezuela.

Para la época en Brasil gobernaba Dilma Rousseff, recién electa sucediendo a Lula Da Silva, ambos de tendencia izquierdista y congéneres políticos y estratégicos de Chávez en el como sur.

En esta decisión jugaron papeles determinantes Jorge Giordani y Nelson Merentes, ministro de planificación y presidente del BCV, respectivamente.

En la era Maduro

Después del deceso de Chávez el 5 de marzo de 2013, Nicolás Maduro asumió el poder. Una de sus primeras decisiones fue cambiar el sitio de resguardo del oro venezolano.

Así optó por trasladar el 80% del oro guardado en Brasil y China a Rusia, y el 20% restante a Turquía.

El envío del 80% del oro a Rusia coincidió con el cese de funciones de PDVSA en Portugal y así se facilitó su mudanza a Rusia.

Rusia y sus historias sobre robos de oro a otros países

Cuando el gobierno de Nicolás Maduro decide mudar la sede de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), ubicada en Lisboa, Portugal, a Moscú, Federación Rusa, sede que por cierto era la encargada de llevar, organizar y facturar todos los contratos y facturación con Europa y Asia, comienza también la entrega del oro de las reservas del BCV al banco central de Moscú.

¿Por qué el riesgo de perder el oro?

En medio de la invasión de Rusia a Ucrania, y las sanciones económicas impuestas al país que gobierna Vladimir Putin por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, se les restringen las operaciones financieras.

Si bien es cierto que las sanciones a Rusia no limitan las operaciones directas entre Rusia y Venezuela porque ambos gobiernos tienen un sistema de intercambio distinto al Swift, sí coloca a Venezuela en un estado de alta vulnerabilidad.

Depende únicamente de la decisión de Rusia de entregar o no el oro a Venezuela cuando este lo requiera. Aún siendo aliado, el riesgo es persistente.

En caso de una negativa por parte de Rusia, Venezuela no contaría con respaldo internacional que ayude con una presión a nivel de gobiernos. En este punto, Venezuela depende únicamente de la buena fe de Putin.

El temor no es infundado. Está fundamentado en hechos que coloca a Rusia como un país que “roba el oro de otros países”, incluso a sus propios aliados, según reseña el portal El Político.

Historial de apropiación de oro por parte de Rusia a sus aliados

Según El Político, Rusia se apropió del oro de las tropas republicanas que habían sido resguardadas en Rusia antes de la Guerra Civil española. Pese a los pedidos del dictador Francisco Franco, el oro no fue devuelto.

“También se apropiaron del oro, joyas, obras de arte y demás objetos de valor de Alemania y otros países donde el Ejército Rojo estuvo o peleó cuando la II Guerra Mundial. No lo devolvieron, aduciendo “pagos por costos de guerra”, reseña el portal.

Rusia también se habría apropiado indebidamente del oro de Cuba que depositó la “revolución cubana” a inicios del mandato de Fidel Castro.

Igualmente se afirma que Rusia también se apropió del oro de Angola y Afganistán.