Wisin & Yandel cumplieron pese a las fallas de la organización

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Foto: Rafael Hernández (@sincepto)

Los reguetoneros boricuas Wisin & Yandel cumplieron con su fanaticada en Caracas. La Última Misión, gira con la que se despiden como dúo de los grandes escenarios, se presentó en el estacionamiento del Poliedro durante una hora y media con sus grandes éxitos.

Temas como Ahora es, Mírala bien, En la disco bailoteo, Como antes, Reggaetón en lo oscuro, Pam pam pam, Pegao, Abusadora, Sexy movimiento, Hipnotízame, Besos mojados, Estoy enamorado, Te siento, Noche de sexo, Aullando, Si supieras.

Posteriormente le siguieron No me dejes solo, El teléfono, Llamé pa’ verte, Mayor que yo, Noche de entierro, Permítame, Me estás tentando, Rakata y Algo me gusta de ti. Cantaron un tema tras otro subiendo la adrenalina entre los presentes.

Más de una década sin regresar a Venezuela

Ambos cantantes recordaron que tenían 11 años sin venir al país y que durante su concierto en Chile hablaron sobre la posibilidad de regresar. “Tenemos que volver a Venezuela, eso le dije a Yandel”, mientras que su compañero lo confirmó y aseguró que siguen siendo los mismos.

El espectáculo de los puertorriqueños estuvo cargado de un derroche de energía y carisma de ambos, además de un gran despliegue de luces, pirotecnia y sonido. Sobre éste último, los representantes de la empresa productora aseguraron que trabajaron en un proyecto de sonido para que los asistentes escucharan bien desde cualquier ángulo del recinto. Y así fue.

Video: Lenys Martínez

Antes de que “El dúo de la historia” -como también se les conoce a Wisin & Yandel- saliera a escena, varios talentos venezolanos tuvieron el compromiso de iniciar la noche musical, entre esos, Víctor y Gabo; Mabel Yeah, Jambene; Sixto Rein y Gustavo Elis, a quien se le unió Antonio “El Potro” Álvarez en tarima, y recibió un fuerte abucheo por parte del público, en especial de quienes estaban en la zona Traki.

La zona donde se realizó el espectáculo estuvo dividido por zonas y cada una de éstas llevó el nombre de la empresa patrocinadora: Gran Casino, BNC, Kaldi, Jump y Traki, es decir, de mayor a menor en cuanto a los costos de la boletería. En la zona Traki, por ejemplo, los boletos tuvieron un valor de $60 c/u. Desde este lugar, los fanáticos solo pudieron ver a Wisin y Yandel en las pantallas puestas a los laterales del estacionamiento.

Lluvia implacable en Caracas

No obstante, una lluvia cayó al final de la tarde que, por supuesto, llegó hasta el coso de La Rinconada. No hubo espacios para guarecerse, sobre todo el público que estaba en la zona Traki. Mientras que otros contaron con un poquito de suerte y pudieron hacerle frente a la lluvia resguardándose en algunos toldos de los establecimientos de comidas y bebidas.

Sin embargo, no fue suficiente. La lluvia hizo de las suyas. Implacable durante varias horas. Los animadores que estaban en el escenario hicieron su trabajo, que resultó algo maratónico y poco empático hacia quienes se estaban mojando con el aguacero. El público solo esperaba que este cesara.

A la situación de la lluvia se le sumó una falla de electricidad que dejó sin energía a las estructuras que iluminaban hacia las zonas Traki, BNC, Jump y Kaldi. Todas las personas se movilizaban hacia donde deseaban bajo la oscurana del sitio y con la llovizna a cuestas. El escenario sí se mantuvo con energía a través de unas plantas eléctricas.

Fallas en la organización

La empresa productora del concierto, Advanta Producciones, a través de una rueda de prensa ofrecida el jueves 1 de septiembre, aseguró que cada persona contaría con un puesto de estacionamiento en algunas zonas del Poliedro o en el del Hipódromo. Sin embargo, esto no ocurrió.

El caos para estacionarse inició desde tempranas horas cuando empezaron a llegar los primeros fanáticos a la cola. Los sitios destinados para estacionarse estaban bastante alejados, además de sortear el tema del vuelto con las divisas. Algunos usuarios fueron víctimas del llamado “matraqueo” por parte de los funcionarios de seguridad.

El desastre también reinó para salir del sitio. Varios estacionaron sus vehículos en la calle, a la buena de Dios, y apenas terminó el espectáculo, trataron de salir lo más rápido posible para buscarlos. A esto se la añade la falta de señal en las tres telefonías. Cuando mucho y con algo de suerte, funcionó la mensajería de texto, solo en algunos ratos.

Durante el encuentro con los medios de comunicación, los representantes de Advanta pidieron a la prensa que colaborara el día del concierto, puesto que para el sábado habría un sitio destinado para darle cobertura al show. Y lo hubo, pero en la zona Jump donde la visual no era la mejor para recoger los detalles más relevantes de La Última Misión. Sin embargo, un grupo de periodistas se apostaron hacia un lado de la zona Kaldi para poder recabar sus impresiones del espectáculo.

Varios de los asistentes manifestaron a través de las redes sociales su emoción por ser testigos de La Última Misión en Venezuela, pero también alzaron la voz ante los errores de la producción. Consideran que las quejas deben ser tomadas en cuenta para cualquier otro evento en este tipo de espacios.

Así culminó el concierto | Video: Lenys Martínez