Zona alta de San Cristóbal entre huecos, botes de aguas e indigencia

Foto: Jorge Labrador

Los habitantes de comunidades como el Barrio el Lobo y Santa Cecilia, en la zona alta de San Cristóbal padecen la precariedad de los servicios públicos.

Indicaron transeúntes y conductores, que solo han hecho operación bacheo en la avenida Los Agustinos, que atraviesa estos sectores; así lo indicó Pedro Ramírez, quien señaló que desde hace años estas vías están en pésimas condiciones y los vehículos sufren en su tren delantero.

“Solo taparon los huecos de la avenida Los Agustinos, por donde pasa la novia y las autoridades haciendo campaña, pero no se meten por las calles de los Barrios Santa Cecilia para que vean el desastre en que se encuentran estas comunidades, que además sufren con el bote de aguas negras y blancas y sin alumbrado público”, indicó Ramírez.

Señalaron los que diariamente transitan por las calles del Barrio El Lobo, que la falta de patrullaje policial en estas comunidades los ha dejado a merced del hampa de día y de noche, por lo que este sector le hace honor a nombre al convertirse en la propia “Boca de Lobo” por los atracos.

Pedir comida y plata

Noé González tiene 57 años y todos los fines de semana se acerca con su esposa Yolanda Rosales de 52 años a pedir dinero y comida, precisamente, en unos los huecos que hay en el Barrio El Lobo, aprovechando que los vehículos deben bajar la velocidad.

Nos comentó Noé, que quedó en sillas de ruedas desde hace 15 años debido a una caída que le lesionó la columna vertebral trabajando en una construcción, y desde hace un año se ubica en al lado de esta calle en Barrio El Lobo -llena de huecos- a pedir dinero y comida.

“Para acá no ha venido ninguna autoridad a ver las condiciones de la calle, ni tampoco a ayudarnos a los que pedimos ayuda en la calle; somos invisibles para los políticos”, indicó González.

Damnificada y comiendo de la caridad

También Doris Vera de 50 años habitante de la zona de la Cueva del Oso, nos señaló que está desempleada y que lleva damnificada 8 años, debido a que su casa la perdió en el sector El Vegón de Táriba, municipio Cárdenas.

“Tengo años esperando una casa, estoy desempleada y vivo arrimada en la casa de una hermana, pero si alguien me da trabajo cuidando casas o lavando y planchando ropa bienvenida sea” dijo esta señora damnificada.

Nos comentó Doris que ella sale a pedir comida en una iglesia evangélica que está cerca llamada “Bendecidos para Bendecir”, donde les dan sopa todos los días a los que deambulan por las calles de San Cristóbal y a algunos caminantes.