Una Palabra Oportuna, un espacio para caminar con Jesús, apoyarnos y acompañarnos en la fe y la esperanza.
Interioridad
Jueves 12 de febrero de 2026
Por: H. Elena Azofra
Pertenecer al amor de Dios
Con Dios al final del día.
Respira, serena tus emociones, enfoca la mente en la petición: «Acuérdate de mí, Señor», repitiéndola dos o tres veces con el corazón abierto.
«Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo».
El salmo 105 pone en nosotros esta súplica. Una súplica confiada en la protección de Dios sobre cada uno.
¿Quiénes somos «su pueblo» amado?
¿A qué pueblo hay que pertenecer para que Dios nos ame a cada uno?
En el Antiguo Testamento pensaban que era Israel. Pero después de Jesús, sabemos que se refiere a la Iglesia, sobre todo, pero también al gran grupo de hombres y mujeres de buena voluntad que hacen el bien en el mundo.
Respira y haz silencio hondo, confiado, duradero. Tú perteneces al Pueblo amado de Dios.
Señor, en todo momento de mi vida, permanece a mi lado. Y en las situaciones difíciles, tenme en cuenta mi «pertenencia» al equipo de Tu Hijo Jesús. Amén.
Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos. Una Palabra Oportuna.
Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de Telegram, WhatsApp y descarga nuestra App











































