Analistas: triunfo de Petro en Colombia aleja pacificación en frontera Apure-Arauca

Gustavo Petro
Gustavo Petro

La guerra de guerrillas en la frontera parece no tener fin. La carrera comicial en Colombia aventaja el exguerrillero Gustavo Petro, que le ha propuesto un diálogo a los grupos irregulares, pero del cual no espera nada el especialista colombiano en Derecho Internacional Humanitario, Dumar Sánchez. Para el internacionalista apureño, Freddy Jabano, las consecuencias serían “catastróficas y Venezuela ganaría un socio para su objetivo de desestabilizar el sistema internacional”.

En la medida que aumentan las posibilidades de triunfo de Gustavo Petro en las elecciones presidenciales de Colombia, a celebrarse en mayo, se desvanecen las esperanzas de erradicación de los grupos irregulares de la frontera de Apure con Arauca y con Vichada, opinan especialistas de ambas zonas limítrofes.

El abogado araucano, especialista en derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario, Dumar Sánchez, no espera nada de la propuesta de pacificación de Gustavo Petro mediante un diálogo con la guerrilla y resto de irregulares.

El internacionalista y especialista en fronteras apureño, Freddy Jabano, alerta que, de ganar el exmiembro del M-19, fundador y líder del movimiento político Colombia Humana, consolidará el avance de la izquierda latinoamericana en su aspiración de desplazar la hegemonía mundial de Estados Unidos.

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Freddy Jabano, analista internacional apureño/Foto: Cortesía

En consecuencia, será la pieza que le faltaba al enclave político regional, por lo que el especialista considera que su presidencia afianzará la permanencia y operatividad de los grupos irregulares en la frontera colombo-venezolana.

No hay fe en el diálogo ni en Petro

La propuesta de diálogo de Petro no engancha en Arauca. En este departamento colombiano fronterizo con el estado Apure venezolano, donde el conflicto armado lleva 30 de sus 50 años de existencia, la ciudadanía, de tradicional vocación electoral de derecha, solo piensa en cómo dejarlo atrás cuanto antes.

Dumar Sánchez explica por qué desde la experiencia que le da el haber estado al frente, hasta finales de 2021, de la Alta Consejería para la Estabilización y Consolidación de la presidencia de la república encargada de hacer seguimiento a la “Política de Paz con Legalidad”, como el gobierno colombiano llamó al acuerdo suscrito con las FARC en Cuba, en 2016.

El joven abogado interpreta que para los araucanos dialogar es lo mismo que prolongar su cruz, sin ninguna garantía de solución. Se basan en la experiencia vivida de las negociaciones de paz de las cuales se logró la desmovilización de una porción de las FARC, pero de las que también devino el recrudecimiento de la violencia debido la pugna entre las disidencias y el ELN por la ocupación de los territorios y los lucrativos negocios ilícitos dejados.

“Hay desesperanza entre los araucanos, hay temor y zozobra generalizada. Las personas que trabajan en el comercio, en la ganadería, tienen que estar sujetas, permanentemente, a la extorsión para llevar a cabo sus actividades económicas y la sociedad no lo acepta, pero lo ha asimilado. Lo ha normalizado porque es la única manera que ha encontrado para poder tener algo de tranquilidad en un contexto tan difícil”.

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Dumar Sánchez, abogado en Derecho Internacional Humanitario, no cree que el diálogo propuesto por Petro al ELN entrañe una pacificación en Colombia. Foto: Cortesía.

Aclara que no es por ausencia del Estado ni por incumplimiento gubernamental del acuerdo de paz que ha llevado a los extremos la alteración del orden público en el departamento. “Se trata de una situación mucho más compleja que desde su origen ya era muy difícil de manejar y se ha agudizado con la intervención de los nuevos actores en la frontera, también armados, como las mafias del narcotráfico”, añade.

La iniciativa de Petro no hace la diferencia. No solo por la experiencia previa con el proceso de paz sino por la propia naturaleza política del favorito en las encuestas para ocupar el palacio de Nariño, a quien perciben ideológicamente identificado con estos grupos, más allá de sus recientes trinos cuestionando la violencia y a sus responsables.

Son esos mismos violentos con los que el exalcalde de Bogotá aspira dialogar, por eso el pueblo araucano no le da crédito a la intención del izquierdista, sostiene Sánchez

“Los araucanos hemos padecido tanto este conflicto que tomamos esto de manera personal, con la experiencia que tenemos del acuerdo con la extinta guerrilla de las FARC, no confiamos que un diálogo sea la salida. Es recomendable sí, pensando en la situación humanitaria y la población civil, pero siente uno tanto rechazo frente a tantos actos demenciales, que uno no sabe si estas personas estén en la capacidad o, realmente, tengan la disposición de sentarse a razonar con el Estado colombiano para llegar a una solución del conflicto”.

Tampoco es que la población tenga expectativas del ala contraria. “No soy experto en seguridad, pero por lo que viene ocurriendo, pensaría que no tenemos una estrategia exitosa porque de otra manera no viviríamos lo que vivimos en este momento. Seguimos viendo que ocurre, en promedio, un hecho diario de violencia en el departamento: un asesinato selectivo, un secuestro, una extorsión. Hay que replantear esas estrategias de seguridad”, reflexiona.

¿Qué puede pasar si gana Petro?

Sánchez apoya una candidatura de una corriente opuesta al izquierdista, sin embargo, no le cuesta analizar un eventual escenario con Petro como presidente y al frente de la solución del conflicto que, junto con Arauca, padecen por lo menos 15 de los 32 departamentos que tiene Colombia.

Aclara primero, que todavía queda mucho río por pasar bajo el puente. “Lo que puede pasar si gana Petro es una situación, en este momento, incierta, porque si bien cuenta con una alta intención de voto, lo cierto es que de la otra orilla ideológica hay una amplia segmentación de las fuerzas electorales que, una vez estén definidas con candidatura únicas, empiezan a restarle el espacio aventajado que lleva su candidatura”.

El especialista en derechos humanos se refiere al decantamiento electoral que habrá luego de los comicios parlamentarios de Colombia, el próximo 13 de marzo, en el que se definirán las candidaturas presidenciables y para la vicepresidencia del país rumbo a las elecciones del 29 de mayo de 2022.

“Imagino que inmediatamente se van a tratar de establecer los diálogos con estos grupos al margen de la ley. Habrá que ver en qué términos se plantean estos diálogos porque tenemos una experiencia inmediata con los 5 años que llevamos de acuerdo con la extinta FARC y, la verdad es que, a pesar de los esfuerzos del gobierno, vemos cómo se ha recrudecido la violencia con las disidencias de la extinta guerrilla”.

Sánchez estima que, por los tiempos propios de un mecanismo de diálogo, se deben cumplir, además, unos procesos y etapas que requieren tiempo, en el cual se prolongará la permanencia y accionar de los irregulares mientras la población civil continuará en el medio.

“La mezcla de diferentes actores, es un elemento que se va a tener que tomar en cuenta para diseñar una estrategia que le permita estabilizar la situación, porque resolver lo que está sucediendo en el Estado colombiano no se hace de la noche a la mañana, de un año para otro y quizá ni en un período presidencial”, remarca el especialista.

La paz no es negocio

La atomización de las FARC luego del acuerdo de paz, la incorporación de nuevos actores y la criminalidad cruenta se deben al narcotráfico. El negocio de la droga le ha dado un nuevo giro a la violencia histórica implantada por las FARC y el ELN en Arauca. “Ya no hay un mando central, son disidencias, hay más grupos, más cabezas, más pugnas”, prosigue Sánchez.

El abogado recuerda que antes se respetaban los espacios y la fuerza pública, en cierta medida, los replegaba.

“Actualmente ha habido un rearmamiento y recrudecimiento del conflicto. Se incorporó el narcotráfico y esto ha generado la pugna porque el que controla el territorio controla todo lo que pasa por allí. El tema es controlar todos los negocios ilícitos que genera la financiación de estos grupos para apertrecharse y seguir”, devela el abogado.

Frente a este escenario, de ganar Petro, también tendrá que lidiar con la elevada probabilidad de que aparezcan las resistencias y naturales distracciones de quienes, más interesados en el negocio que en la paz, puedan torpedear el proceso.

“Hay que tener en cuenta que aquí también hay unos actores que no tienen una connotación política, pero que han venido ganando espacios en el territorio como el Clan del Golfo, Los Caparros y una serie de grupos que están aquí por un tema de narcotráfico con los que yo realmente desconozco cuál sería la política de Petro para enfrentarse a estos actores”.

Alineación de intereses políticos de la izquierda con económicos de grupos irregulares 

En la orilla venezolana, el internacionalista Freddy Jabano también analiza las consecuencias para la frontera de Apure y para el pueblo venezolano, en general, de resultar electo Petro.

“Las consecuencias del triunfo del izquierdista colombiano son catastróficas en tanto que la fortalecida izquierda latinoamericana y en especial la venezolana, ganarán un socio en su objetivo de desestabilizar el sistema internacional”.

Jabano explica que frente a la aspiración política de convertir la revolución latinoamericana en mundial para desplazar al capitalismo, que en realidad es a Estados Unidos como policía garante de la seguridad del sistema internacional, Petro solo tendrá 2 opciones: alinearse a esta aspiración o ponerse en contra.

Esto último no se espera que ocurra, ya que si bien recientemente, ha habido un intercambio de diferencias entre Petro y el chavismo, hasta no hace mucho era promotor de este gobierno. También ha tenido acercamiento con el presidente de España, Pedro Sánchez y el recién electo presidente de Chile, Gabriel Boric.

Militares colombianos patrullan zonas del río Arauca en frontera con Apure/Cortesía

El especialista en fronteras argumente que el triunfo de Petro, en consecuencia, reforzará el avance de la izquierda latinoamericana contra Estados Unidos y alineará a todos los factores ideológicos de la región, incluyendo a la guerrilla y resto de sus socios irregulares cuyos negocios son la punta de lanza en la financiación y afianzamiento de este movimiento político, argumenta.

“De ganar Petro en Colombia estas actividades van a estar mejor organizadas porque como dice Uribe, Petro es más inteligente que cualquiera de los chavistas que están en el poder en Venezuela y tendrá ahora mayores capacidades. Nicaragua puede ser un pivote importante en la lucha del grupo para desestabilizar la seguridad regional”.

Remarca que: “Tener un país estratégico en América Latina como Chile, con unas características muy especiales con su presencia económica en la región, le daría también cercanía a Argentina y a Brasil. Esa conexión los pondría mucho más cercanos a tener excelentes relaciones con México y por supuesto, con los carteles de la droga mexicanos, que financian a estos grupos ideológicos que buscan debilitar a Estados Unidos”.

Se afianzarán los grupos irregulares en la frontera

De acuerdo con Jabano, lo que ocurre en la frontera de Apure con los departamentos colombianos de Arauca y Vichada no es un hecho circunstancial ni local, forma parte de un reacomodo de las fuerzas conforme al objetivo político mundial y donde Venezuela tiene un papel crucial.

Sostiene que antes la misión del Estado era combatir la guerrilla y otros grupos irregulares en la frontera a pesar de la complicidad militar y ahora, la política es albergarlos y protegerlos.

“Lo primero que hay que tener claro para acercarnos a esa realidad es el contexto en que se da ese proceso que ha desembocado en que los grupos irregulares, al interior de Venezuela, han traspasado sus límites tradicionales de estar en la frontera para incorporarse a todo el territorio venezolano”, explica Jabano.

Detalla que, ser mediador en las negociaciones de paz de Colombia, le dio a Hugo Chávez, la oportunidad que buscaba de llevar su revolución fuera de Venezuela y que, en esta instancia, conoció a todos los actores y mecanismos que lo ayudarían en su afán de conseguirlo.

De allí surgió la idea de la zona de convivencia con la guerrilla. “El propio Chávez tenía la idea de convertir ese espacio territorial colombo-venezolano en una zona especial para la convivencia con la guerrilla hasta tal punto que, en el propio Congreso, el presidente casi llegó a pedir reconocimiento para los guerrilleros en esa zona”.

Jabano agregó que: “Llevar la revolución por toda América Latina es el elemento nodal. Ese es el fundamento del gobierno bolivariano y del PSUV para incorporar a otros actores al proceso de construir la llamada revolución mundial que tiene como objetivo fundamental el derrumbe del sistema capitalista”.

Para el internacionalista venezolano, eso explica la presencia del ELN en el arco minero en Bolívar, en Apure y Amazonas, la reciente alianza con la Segunda Marquetalia, disidencia FARC, que dirige Iván Márquez y la guerra contra las disidencias FARC que dirigen Gentil Duarte e Iván Mordisco, las cuales habrían quedado fuera debido a su enemistad con Márquez y el ELN e interferencia en el negocio.

Explica que, en esta mezcla de intereses, la frontera colombo venezolana, además de ser una fuente propia de recursos ilícitos, se convierte en una autopista de necesario tránsito de estos grupos irregulares para la extracción de sus productos y desarrollo de su comercio transnacional a través del Atlántico y el Pacífico, aprovechando el río Orinoco y sus afluentes.

“Esta es la jugada maestra de estos grupos para apoderarse y financiar operaciones de ámbito internacional implantadas por el negocio de la cocaína y la marihuana y ahora, del coltán, torio, uranio, diamantes, oro, peces ornamentales, madera, productos y subproductos necesarios para la producción de la pasta de coca, entre otros”, asevera.

Jabano revela que en la frontera de Apure con Arauca y con el Vichada, de 915 kilómetros, incluyendo la porción del estado Amazonas que también limita con Vichada y Guainía, operan al menos 13 grupos de hampa común vinculados a la guerrilla que controlan el paso de los ríos por el manejo de las rutas de la cocaína.

“Allí tenemos ahora elementos importantes de vinculación con México y los carteles de la droga que no teníamos antes como la participación de las mafias internacionales rusas, chinas, mexicanas, cubanas que tienen también su cuotaparte en la zona complementadas por la corrupción militar que siempre ha existido”.

La guerra de guerrillas en la frontera es, según Jabano, por rutas de un comercio mucho más grande y complementario al de la droga, el cual es de materiales estratégicos provenientes del arco minero. Apure no produce esos productos, pero es el tránsito que los lleva a sus destinos internacionales.

“El arco minero de Venezuela tiene aproximadamente 112.000 kilómetros cuadrados, en ese espacio del estado Bolívar caben fácilmente la mayoría de países centroamericanos, un área donde se produce hierro, acero, aluminio, diamantes, torio, uranio, oro y otros elementos estratégicos”, expone.

La salida de Venezuela del Pacto Andino, según Jabano, complementó la estrategia de ocupación y operatividad de los grupos irregulares al cortar, con esta medida, la posibilidad que otras naciones monitoreen e intervengan como mediadoras en situaciones de conflicto, como la que se presenta.

Venezuela: clave en la solución del conflicto

Para Dumar Sánchez como para la mayoría de los araucanos, especialmente de las zonas urbanas, la solución al conflicto es militar y social, simultánea y sostenidamente.

Sin embargo, advierte, que una cosa es considerar esta alternativa desde los centros urbanos y otra muy distinta desde las zonas rurales donde se desarrolla la confrontación.

“Yo no puedo ser irresponsable e insensible a lo que piensan las personas que están en medio del conflicto y que, cotidianamente, ven las tropas pasar por sus casas, que tienen el temor de ver reclutados a sus hijos”.

Plantea que hay que recuperar la confianza, hacer una inversión social, generar unas condiciones y unas garantías para arrancar “a estos grupos al margen de la ley la posibilidad de seguir reclutando niños por falta de educación, de universidades, de alimentación, que, muchas veces, es por lo que terminan yéndose a ser parte de las filas de estos grupos”.

La implementación de esta solución necesita tener resuelto el tema del desplazamiento de los grupos armados hacia el otro lado del río Arauca que divide a ambos países, considerado por Sánchez, el primer factor determinante de la situación de orden público de la frontera araucanoapureña.

Para Jabano, “no podrá haber una solución hasta que no salgamos, en Venezuela, del gobierno de Maduro y de la costra política y militar que sirve de apoyo a estos grupos irregulares”.

Los intereses internacionales en el fin del conflicto son determinantes. “El juego se destranca con las conversaciones de las grandes potencias que son las que, precisamente, están involucradas en estos temas y hacen de Venezuela un elemento en el juego geopolítico internacional”, apunta el internacionalista apureño.

Por Sulay Gracía/Crónica Uno