CIDH condenó violencia contra migrantes en Chile

CIDH condenó actos violentos contra migrantes en Chile
Una protesta antinmigrante a finales de septiembre, resultó en la quema de pertenencias de migrantes al norte de Chile. Foto: MARTIN BERNETTI/AFP

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó los actos violentos contra migrantes venezolanos ocurridos en la ciudad de Iquique, al norte de Chile. Igualmente, pidió al Estado chileno “proteger a las personas migrantes (y a) investigar los hechos con la debida diligencia”.

También exigió “adoptar medidas urgentes” para la reparación a las víctimas y que se evite la repetición de estos hechos en el país austral.

La CIDH expresó su preocupación por el desalojo de migrantes de los espacios públicos de esta ciudad “y sin que les fuera ofrecida previa solución para su reubicación”.

En este sentido, la organización exhortó al gobierno que sea diligente para prevenir, investigar y sancionar a los responsables de violaciones de los derechos humanos.

El comunicado reza que “los Estados deben garantizar los derechos humanos de las personas migrantes, independientemente de su situación migratoria, así como implementar medidas para prevenir y combatir su estigmatización”.

¿Qué ocurrió en Chile?

La comisión ha seguido todo lo ocurrido en los últimos días sobre los casos de xenofobia y discriminación contra migrantes, en su mayoría venezolanos.

El pasado 24 de septiembre, los Carabineros de Chile desalojó a unos 100 migrantes, incluidas familias con niños, de la Plaza Brasil, de Iquique. La mayoría de estas personas eran de nacionalidad venezolana.

Esto resultó en enfrentamientos entre migrantes y la policía, además de que no contempló la reubicación de los desplazados, “lo que habría resultado en que estas quedaran deambulando sin lugar a dónde ir”.

Al día siguiente un grupo de personas que participaban en una manifestación antinmigración prendieron fuego a carpas y pertenencias de familias migrantes venezolanas. La CIDH indicó que se evidenció la poca actuación de la policía local para impedirlo.

La fiscalía chilena dispuso medidas de protección y abrió una investigación contra el violento ataque a los migrantes indocumentados. Organizaciones como UNICEF y ACNUR también condenaron el hecho, inclusive, fue calificado como una «inadmisible humillación».