Díaz-Canel rechazó calificación de «estado fallido» contra Cuba

Agencias

El presidente de Cuba Manuel Díaz-Canel se refirió este sábado 17 de julio a las declaraciones de su homólogo de Estados Unidos Joe Biden que calificó a la nación caribeña como un «estado fallido». El mandatario señaló que por el contrario, esa es la condición del país del norte.

Abundó en su reacción alegando que «EE.UU. ha fracasado en el empeño de destruir a Cuba, a pesar de que, para conseguirlo, ha malgastado miles de millones de dólares”, refiriéndose nuevamente a la tesis de que parte de las protestas ciudadanas suscitadas en la isla desde hace una semana es financiada desde el exterior, principalmente por Estados Unidos.

El presidente cubano enfatizó que un “Estado fallido” es aquel que “para complacer a una minoría reaccionaria y chantajista” puede multiplicar con un bloqueo ilegal el daño a 11 millones de personas—cifra correspondiente a la población cubana—, “ignorando la voluntad de la mayoría de los cubanos, estadounidenses y la comunidad internacional”.

Enfatizó que si Biden tuviera de verdad “sincera preocupación humanitaria” por el pueblo cubano, habría eliminado las 243 medidas aplicadas contra Cuba por su predecesor, Donald Trump.

En este mismo sentido, alertó que más de 50 de estas medidas fueron impuestas cruelmente al país durante la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

El Jefe de Estado cubano denunció que las restricciones incluyeron limitaciones a los viajes de estadounidenses a la isla, el envío de remesas y sanciones a empresas extranjeras con negocios en el país.

Además, dijo que frente a la pandemia, es en EE.UU. y no en Cuba, donde por la ineficacia de su Gobierno no pudieron salvarse muchos afectados por la enfermedad y “tiene un vergonzoso récord de guerras y violencia; brutal represión y asesinatos de ciudadanos por la policía; racismo y violaciones de DD.HH».

Desde el domingo 11 de julio cientos de cubanos de 20 provincias del país salieron a las calles para reclamarle al gobierno de Díaz-Canel más vacunación contra el Coronavirus, que aplicara diversas reformas sanitarias. Peticiones que fueron acompañadas por consignas como Libertad, Patria y Vida y renuncia del presidente del país.

La reacción del gobierno fue la de reprimir las manifestaciones y practicar la detención de más de 400 personas, entre las que se incluyen periodistas, sacerdotes, activistas de derechos humanos, opositores y líderes sociales, contrarios a la revolución cubana.

También suspendió los servicios de internet y telefonía, situación que fue denunciada a nivel internacional como una restricción al derecho de los ciudadanos de informar lo que estaba ocurriendo realmente.