El rosario de Venezuela

Venezuela ha estado transitando por una Emergencia Humanitaria Compleja desde hace mas de cinco años, la cual ha producido, según la ONG Civilis Derechos Humanos, graves privaciones de derechos. En definitiva, los ciudadanos viven perennemente un «rosario» de problemas.

De acuerdo a su informe HumVenezuela “Impactos de la Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela con la Pandemia COVID”, esto ha hecho que se manifieste la “pobreza, hambre, violencia, colapso de servicios, ausentismo y abandono escolar, daños a la salud, muertes evitables y migración forzosa” con mayor ímpetu.

Este mismo informe indicó que durante 2020 y 2021, la pandemia de la COVID-19 ha generado situaciones severas de emergencias que han hecho un gran impacto en “la vida de las personas, sus hogares y comunidades”.

“El contexto sigue siendo de alta complejidad por factores políticos, institucionales y económicos que la originan y limitan la respuesta humanitaria”, señaló.

Los servicios públicos tienen un papel fundamental en el desempeño del desarrollo económico y social de un país, ya que de la calidad de esto influirá en la radicación de la pobreza. Los gobiernos son responsables de que el acceso a ellos sea de una manera óptima y confiable.

¿Qué pasa en Venezuela?

De acuerdo a la última investigación del Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) sobre la percepción ciudadana de los servicios públicos durante agosto y septiembre de 2021, el 65% de los encuestados valoró el servicio de agua de forma negativa.

Las regiones con mayor valoración negativa son Maracaibo con 90,8%, Porlamar con 84,6% y Barcelona con un 79,9%. La inconstancia y la deficiencia en el suministro del servicio son las razones principales con un 72,3%.

Del mismo modo, en lo que tiene que ver con el servicio de energía eléctrica, obtuvo una valoración negativa de un 51,4%. La mayor de las razones son las fluctuaciones y la intermitencia en el servicio, con 74,2%.

Por su parte, según este último estudio del OVSP, el uso del gas doméstico se afirmó como el principal método para cocinar con 91,8%.

“De este porcentaje, el 75,6% lo hace a través de bombonas individuales y un 7,1% a través de bombonas comunes, con una valoración negativa de la calidad del 55,8% y el 39,6% respectivamente”, señaló.

En cuanto al servicio de aseo urbano, el observatorio informó que identificó mejoras en el servicio en comparación con estudios anteriores, con un 53,3% de valoración positiva al servicio.

Asimismo, manifestó que el 65,4% de los usuarios indicaron estar “satisfechos con la frecuencia de paso de las unidades de recolección”. Señalando, a su vez, que las ciudades con las mejores valoraciones son Barinas con 72,2%, Caracas con 70,0% y Barquisimeto un 68,0%.

De igual forma, el OVSP indicó que al encuestar sobre el servicio de telecomunicaciones, el 65,1% opinó de manera positiva a su telefonía móvil, con la razón de tener “siempre señal” con 54,5%.

En cuanto al servicio de Internet en el hogar, manifestó que  “apenas el 38,1% de los encuestados posee el servicio en sus viviendas”, aunque representó un amento frente a estudios previos.

“El 50,7% opinó negativamente de su funcionamiento para el estudio más reciente, observándose las mayores proporciones en Porlamar (62,2%), Ciudad Bolívar (59,8%) y Caracas (58,7%)”, señaló.

Las principales razones de valoración negativa que manifestaron fueron la caída de la señal con un 53,8% y la lentitud de la navegación con 23,4% en el servicio de Internet en el hogar.

“De regalar la gasolina a venderla en dólares”

La Organización no Gubernamental Transparencia Venezuela expresó que “Venezuela pasó de regalar la gasolina a venderla en dólares”, además de ser el país con mayor producción de combustible en la región, a tener cada vez más protestas por falta de combustible.

“De producir en grandes cantidades, exportar y comercializar el combustible a precios solidarios a países amigos, terminó importándolo desde naciones con poca tradición comercial”, indicó.

Asimismo, la ONG manifestó que la falta de combustible ha empeorado la Emergencia Humanitaria Compleja que padece Venezuela, al mismo tiempo que perjudica a los sectores productivos del país.

“Ellos se ven imposibilitados de arrancar varias de sus operaciones y transportar los bienes hacia todos los centros de distribución”, señaló.

Del mismo modo, indicó que esto complica la movilización de aquellas personas con enfermedades crónicas, por ejemplo, que necesitan llegar a los centros de salud “lo que evidencia una clara violación a los derechos humanos”.

Transparencia Venezuela resaltó que esto sucede en un país donde se cuenta con una amplia capacidad de producción instalada en seis refinerías que no están siendo utilizadas.

“El Complejo Refinador de Paraguaná (Amuay y Cardón) en el estado Falcón, Bajo Grande en Zulia, El Palito en Carabobo, junto con Puerto La Cruz y San Roque en Anzoátegui, pueden procesar 1.300.000 barriles diarios (b/d) de diferentes derivados del crudo”, indicó la ONG.

Aumenta la pobreza

Mientras tanto, los venezolanos día a día enfrentan el déficit en los servicios públicos y la escasez de la gasolina, aumentando con ello el nivel de pobreza en el país.

El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello presentó el 29 de septiembre la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), realizada entre febrero y marzo de este 2021, con cobertura de 22 estados y alcance de 17.402 hogares.

Este estudio reveló que la pobreza en Venezuela se mantiene en “niveles máximos posibles de 94,5%”, mientras que la pobreza extrema sigue creciendo y abarca dos tercios de los hogares del país, con un 76,6%, un alza de 8,9 puntos, desde los 67,7% en que se ubicaba el año pasado.