En el Alí Primera de Maturín sufren por el agua y gas desde hace meses

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Referencial

Vecinos del sector Alí Primera, en Maturín, padecen por la falta de agua potable desde hace tres meses. aAsí lo denunciaron a Radio Fe y Alegría Noticias los residentes de la comunidad, quienes expresaron que para resolver sus necesidades tienen que esperar a que llueva para poder almacenar el agua y utilizarla para el aseo personal y de los hogares.

Alexander Márquez detalló que hace más de tres meses en la comunidad Alí Primera no cuentan con este servicio básico y a pesar de las denuncias y cartas llevadas a las autoridades del estado Monagas, hasta ahora no han tenido ni respuestas ni soluciones.

“Gracias a Dios en estos días han caído esos palos de agua y con eso uno se remedia, porque tú me dirás, un camión cisterna cuesta demasiado y la gente tiene que comer”

En lo referente al gas doméstico, los vecinos denuncian que se han visto afectados por la falta de distribución de este servicio desde el año pasado. Para solucionar, como en muchos otros hogares monaguenses, a la familia Márquez le ha tocado cocinar sus alimentos en fogón de leña.

“La última vez que en la comunidad nos vendieron gas fue en noviembre del año pasado, tenemos que comprar la bombona en 10$ cuando tenemos, cuando no, toca seguir la lucha con la leña” expresó.

Peor fue el remedio que la enfermedad

Márquez detalló que sus hijos se estaban enfermando por esta situación, explicó que como en ocasiones la leña estaba mojada o simplemente ya no quedaba más en los alrededores porque los vecinos estaban en la misma situación, se veían en la necesidad de encender el fogón con plásticos y eso le estaba causando a los niños dificultades para respirar.

A pesar de ser una solución rápida, no ha sido la ideal. El señor Alexander explicó que aunque “salieron de apuros” el humo ha terminado por afectar la salud de los miembros de la familia por lo que ahora procuran hacer un esfuerzo “matando tigritos” para poder comprar las bombonas en divisas.

“Hay que hacer el esfuerzo, porque a la larga sale más barato que comprar las medicinas”.