España | largas colas en jornada electoral de la mancomunidad de Madrid

El esperado 4 de mayo ya ha llegado y los madrileños acuden a las urnas para decidir su futuro, que quedó en el aire tras el divorcio entre el PP y Ciudadanos. Foto: La vanguardia

Las elecciones ponen fin a 15 días de enfrentamientos e invectivas entre los candidatos, en una de las campañas más tensas de los últimos tiempos.

Tras muchas consignas, proyectadas como eje de una campaña de ruido y de furia ha convertido unos comicios regionales en asunto de alcance nacional por la vía del escándalo perpetuo, sacuden a un país exhausto tras un año de pandemia de covid-19.

Una nación aferrada a la inyección de 140.000 millones de fondos europeos a cambio de reformas negociadas con Bruselas.

Una democracia sumida en una profunda crisis institucional mientras se dispara la desconfianza hacia los partidos políticos, el Congreso de los Diputados, el Gobierno y los medios de comunicación, según el último Eurobarómetro. 

Un sistema que mantiene a Madrid y su región adyacente como metrópoli estructurada entre el poder del alto funcionariado, las élites empresariales que copan las sedes de las principales compañías españolas y los trabajadores destinados a brindar servicios para ambos estratos.

Los electores parten de este contexto para decidir el futuro político de una región bajo la hegemonía del Partido Popular durante el último cuarto de siglo.

largas colas para votar

El Gobierno regional anuncia que al cierre de la jornada, a las ocho de la tarde, se permitirá depositar la papeleta a los ciudadanos que se encuentren a esa hora en la fila.

Las colas de esta jornada electoral en Madrid empezaron a formarse temprano. Ya había a las 9.00, han seguido toda la mañana y aún continúan a primera hora de la tarde en muchos colegios.

Pero las enormes filas, provocadas en parte por la distancia de seguridad que hay que mantener y los protocolos anticovid, avanzan rápido. Tienen un tiempo de espera por debajo de la media hora en el 77% de los centros electorales, según datos oficiales; y la app del Gobierno regional permite consultar la afluencia en cada local en tiempo real.

Hasta las 20.00 de esta tarde, están llamadas a votar 5.112.658 personas, con derecho a ausentarse hasta cuatro horas de sus puestos sin que se lo resten del salario; y el Gobierno regional ha explicado que al cierre de la jornada quienes se encuentren aún en la cola podrán depositar la papeleta.

El voto de los candidatos

El candidato más madrugador fue el de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que depositó su papeleta a las 10.10 en el colegio La Navata, en Galapagar, tras más de 30 minutos de espera. “Nos jugamos pararle los pies a la mentira y al odio, a la ultraderecha, que quiere destruir los servicios públicos”, dijo a la salida del centro.

A la de Vox, Rocío Monasterio, la querían recibir en su colegio cuatro activistas de Femen con el torso desnudo al grito de “no es patriotismo es fascismo” y “al fascismo ni voto ni permiso”. Fueron detenidas antes de la llegada de la cabeza de lista del partido ultra.

“Las calles tienen que estar limpias y ordenadas. No nos van a callar”, declaró Monasterio a la salida del colegio mientras recogía del suelo y tiraba a la papelera los pasquines dejados por las activistas.

A las 10.35 votó la cabeza de lista del PP, Isabel Díaz Ayuso, en el colegio La Inmaculada-Marillac, que agradeció a los madrileños que voten “en unas elecciones de las que está pendiente todo el país”.

“Votar es seguro. Les animo a la participación”, añadió. “Depositar un voto es moderación, sensatez y dejar de gritar”, indicó Edmundo Bal, de Cs, en el centro cultural Alfredo Kraus.

Mónica García, de Más Madrid, votó por correo, pero acompañó a su padre. “Hoy puede ser un día histórico, podemos convertir los aplausos en votos. Hoy muchos madrileños están esperando ver lo bueno por conocer”, afirmó en el colegio Montserrat.

A las 11.30 se puso a la cola en el colegio Joaquín Turina el último candidato de los partidos con representación, Ángel Gabilondo, que votó sobre las 12.00. A la salida, alentó a votar con “ilusión y convicción en la fiesta de la democracia”.

Fuente: El País