Guaidó, 365 días después

Apenas han transcurrido 365 días desde el momento en que Juan Guaidó saltó de comenzar a ser reconocido entre los venezolanos, a ser tema de agenda de varios países del mundo.

El 23 de enero de 2019, el diputado a la Asamblea Nacional por el entonces estado Vargas y militante del partido Voluntad Popular, tomó juramento en un mitín convocado en Caracas. Allí se proclamó Presidente Encargado de Venezuela.

Su iniciativa, según él mismo aún sustenta en su biografía de Twitter, está apegada a los artículos 233 y 333 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Los primeros gobiernos en reconocerlo como mandatario encargado fueron Estados Unidos, Canadá, Brasil y Colombia. Desde entonces, ha mantenido su apoyo junto al de más de 45 países en todo el mundo.

Algunos ya tenían incluso días esperando esta juramentación. En un cabildo abierto, días antes del 23, y la gente lo llamaba “presidente” aunque él sostenía que no se había juramentado como tal.

Cárcel y diálogo

Diputados detenidos, escándalos por corrupción, conciertos benéficos y allanamientos han marcado este camino de 12 meses que, para muchos venezolanos de a pie, se siente aún más extenso.

Antes de su juramentación, la tarde de ese miércoles, Guaidó fue víctima de una detención temporal cuando sujetos interceptaron su vehículo en la calle, lo sacaron del mismo y se lo llevaron.

O el 31 de enero siguiente, mientras Juan Guaidó en compañía de otras personalidades del país hacían la presentación de su Plan País, un grupo de funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales, FAES, llegó hasta su residencia en un acto de intimidación.

Allí comenzó a hablar de Amnistía para los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, preparando el terreno para lo que se venía en febrero.

En marzo, el Servicio Bolivariano de Inteligencia detuvo a su jefe de despacho, Roberto Marrero, quien aún permanece privado de libertad.

Ayuda humanitaria

Llegó el esperado 23 de febrero, un mes después de la proclamación. El prometido ingreso de la Ayuda Humanitaria a Venezuela mantuvo muy en alto las expectativas y así como los usuarios atentos en las redes sociales para poder ser testigos de este paso importante.

Se trataba de la llegada de medicinas, insumos y alimentos para atender a los ciudadanos más necesitados pero olvidados por el sistema regular.

Sin embargo, el gobierno venezolano se encargó de colocar containers vacíos en los puentes de la frontera entre Táchira y Colombia a fin de evitar la entrada de los vehículos con la ayuda.

A pesar de la gran asistencia de personas que acudieron al llamado de Guaidó, algunos camiones cargados de insumos fueron hasta quemados. La ayuda no entró al país como se esperaba. Al menos, no ese día.

Amenazas de muerte

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos anunció el 01 de marzo estar al tanto de presuntas amenazas de muerte por medio de llamadas telefónicas en contra de Juan Guaidó.

¿Más diálogo?

A pesar de los llamados a dialogar por parte del presidente Vicolás Maduro, el pasado 06 de julio Guaidó fue enfático al asegurar que no aceptaban la propuesta.

“No voy a darle oxígeno a la dictadura”, aseguró en una movilización de calle convocada para protestar contra la tortura.

El 10 de enero de este año se conoció que el gobierno de Noruega, que ha servido de intermediario para estas mesas de diálogo a través del Mecanismo de Oslo, enviaría una comisión a Venezuela.

Guaidó y su equipo de trabajo ratificaron su posición de no participar puesto que ‘”Maduro ha impedido toda solución negociada a la crisis venezolana”.

Entonces…

Hoy, 23 de enero pero de 2020, Juan Guaidó está en Suiza como parte de una gira internacional tras el permiso aprobado por la mayoría de la Asamblea Nacional.

Su primer destino fue Colombia, donde participó en la Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo y se reunió con Mike Pompeo.

Ahora participa en el Foro Económico Mundial de Davos luego de retratarse con figuras como Ivanka Trump, el ex primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, y la canciller de Alemania, Angela Merkel.