“Las horas más oscuras que he vivido”: testimonios del horror en la Cota

Cota 905
Foto: Agencias.

José Jiménez cree que “horroroso” es la mejor palabra para describir el ambiente que se vivió durante los enfrentamientos en la Cota 905 entre bandas criminales lideradas por el “Koki” y las fuerzas de seguridad del Estado, que tuvieron su punto más alto de violencia entre el jueves 8 y el viernes 9 de julio.

El ambiente era de guerra en este sector del suroeste de Caracas. Los disparos no se detenían y Jiménez, de 88 años, tuvo que vivir completamente solo estas traumáticas horas, pues en su casa no vive nadie más.

“Demasiados disparos, no se podía hacer nada. Esto daba miedo, era horroroso”.

En medio de los enfrentamientos y la angustia, se fue la luz. Algunos vecinos estuvieron más de 48 horas sin energía eléctrica. Este percance complicó aún más las cosas, mientras la gente no podía salir de sus casas y algunos no tenían nada para cocinar.

“Mi familia me ayudó con la comida. Me enviaban arepa, espagueti, arroz. Los vecinos también ayudaron. Gracias a Dios y la Virgen que ya todo pasó”, cuenta un poco aliviado.

Carla González tenía 14 años cuando llegó a vivir a este sector popular de Caracas. Ahora tiene 75 años y asegura que nunca había visto algo similar a los enfrentamientos de esta semana.

“Siempre había delincuencia y eso, pero nada cómo lo de esta semana. Fueron las horas más oscuras que he vivido. Pasábamos la noche sin dormir porque era plomo y plomo”, expresa.

“Estábamos encerrados, no podíamos salir a comprar comida. No teníamos comida y nos quedamos sin luz”, narra. “Nos tuvimos que reunir varias familias en mi casa y así pudimos hacer algo para comer. Luego, cuando nos quedamos sin luz, no teníamos velas”.

Huyeron en medio de la lluvia

En horas de la mañana del 9 de julio, en medio de un fuerte aguacero, hombres, mujeres y niños de la Cota 905 y El Paraíso huyeron de sus casas.

Lo hacían no solo por los enfrentamientos, sino también por los operativos policiales que iniciaban con más de 800 funcionarios.

Según Carla González, muchos se fueron porque estaban asustados de que los funcionarios ingresaran a las casas en busca de los más jóvenes. “Había mucho miedo, la gente bajaba con niños, adultos mayores, jóvenes, todos muy asustados. Yo no lo vi, pero lo que decían es que estaban buscando a los muchachos para matarlos”.

“La gente bien temprano bajaba con sus niños, con sus muchachos y todavía no he visto que los que se fueron hayan regresado. Era terrible”, agregó.

Roberto Azuaje, quien vive en Brisas del Paraíso de la Cota 905, cuenta que tiene amigos que se llevaron a sus hijos pensando en que las autoridades podían tomar represalias contra ellos, asumiendo que pertenecían a las bandas delictivas.

“Había varias alcabalas saliendo del barrio. Ahí los policías detenían a los jóvenes para saber si tenían antecedentes; si no tenían, los dejaban ir. Algunos fueron humillados porque les decían que eran de las bandas y que estaban huyendo por eso”.

Según Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la República, las bandas de la Cota 905 fueron desmanteladas, en un operativo donde la versión oficial señal que se incautaron armas de Estados Unidos y las Fuerza Armada de Colombia. Asimismo, 22 hombres que presuntamente pertenecían a las bandas fueron “neutralizados”.

 “Espero que esto nunca vuelva a suceder”, sentenció González.