Los 16 fueron detenidos y trasladados a un comando policial en Trinidad

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Los venezolanos expulsados y que luego retornaron a Trinidad y Tobago, arribaron la tarde del 25 de noviembre a la isla luego de permanecer, al menos, dos días, en la barra de Mariusa, al norte del estado Delta Amacuro.

Luego del retorno a la isla, los venezolanos presentaron insolación, resfriado y deshidratación como consecuencia de las condiciones adversas en las que permanecieron.

A su arribo, fueron detenidos por funcionarios de la policía de Trinidad y Tobago, quienes los trasladaron hasta un centro de detención y hasta este miércoles 25, permanecen allí.

De acuerdo con una defensora de los derechos humanos, los venezolanos no fueron revisados por un médico, ni fueron trasladados a un centro de salud dado el estado de deshidratación que presentaban.

Hasta este 25 de noviembre, no hay un delito oficialmente atribuido al grupo de venezolanos más allá de haber ingresado ilegalmente a la isla, según el gobierno trinitario.

Este grupo de venezolanos es asistido por un grupo de juristas que forman parte de organizaciones de derechos humanos en Trinidad, tal como ocurre con cualquier ciudadano que por alguna razón migra a Trinidad.

Este martes, en rueda de prensa, el Ministro de Seguridad Nacional, Stuart Young, ratificó que todo venezolano que ingrese de manera ilegal a su país será considerado una persona “indeseable”, susceptible de ser deportado inmediatamente.

Por otro lado, dijo que desconocía el “supuesto caso” por el cual se ha levantado la polémica internacional e insinuó que podría tratarse de una situación de tráfico humano.