Cuando tomar una trocha es la única salida

“10 mil bolívares es lo que te cuesta el pasaje”
Antonio, colector de una chirrinchera

“Hay puesto alante, cómoda, ven y en 30 minutos estamos en Maicao”
Fabián, chofer de una camioneta

“Solo paga el pasaje, nosotros nos encargamos de pagar la zona”
Cristián, colector de una 350 

“¿Por dónde vamos a pasar?”
Rosalinda se embarca para cruzar la frontera

Las rutas en la Guajira venezolana son las trochas o llamados caminos verdes. Son el comodín que se le vende a las personas al momento de cruzar la frontera, donde hay alrededor de 128 cruces que permiten ingresar al vecino país.

Los caminos con más movilidad, desde que se dio el cierre de la frontera, ha sido las llamadas “80”y la “Cortica”. En estos últimos 4 años, estas dos trochas han permitido el traslado de miles de venezolanos que en principio iban a buscar comida; ahora es la vía de escape del país, permitiendo que sean las más utilizadas en los últimos años.

En medio de la nada, montes, cujíes y varios caminos de vehículos es los que ve cada ciudadano que se arriesga con tan solo llegar a cruzar la frontera.

Una frontera que se encarga de dar experiencias de vida fuertes, familias a las que se les vulneran sus derechos sin opción a reclamar. A mitad de camino, en su mayoría, los bajan para que caminen con el fin que de que el vehículo no sufra daños mecánicos.

“Voy con 4 niños. ¿Quién quiere vivir aquí? Mis hijos se están muriendo, no es justo y nos toca entrar por las trocha porque no tengo los permisos de mis hijos ya que su papá se fue hace más de un año a otro país y me abandonó. Ahora vengo con mis hijos y es mentira que me van a dejar pasar sin que me pidan los documentos y los permisos de la Lopna”, así lo señaló Jeidy González, quien se embarcó en las chirrinchera para llegar al otro lado de la frontera.

Las medidas o los permisos migratorios  que permiten llevar control de ambos lados en la frontera han generado molestia y es por eso que muchos optan por irse por las trochas colocando en riesgo la vida de muchos inocentes.

En la actualidad se han incrementado todo tipo de vehículos y paradas clandestinas en el mercado Los Filuos del estado Zulia, lugar de salida del país donde, a plena luz, se observa el soborno sin ningún acompañamiento por parte de los cuerpos de seguridad. Todo queda a la intemperie y la buena suerte.