Madre de sindicalista detenido se encadenó en los portones de CVG para exigir su liberación

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Ha transcurrido un año desde la detención de Daniel Romero, dirigente sindical de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) y padre de cuatro hijos. Para su madre, Marisol Arias de Romero, ha sido un martirio cada segundo que pasa sin saber de Daniel. En su desesperación, con 67 años, diabetes e hipertensión, decidió encadenarse en los portones de la CVG para exigir libertad para el trabajador. 

La detención de Romero se dio el 11 de junio de 2023. Su familia pasó un mes sin tener conocimiento sobre su paradero, lo que llevó a que las organizaciones internacionales lo catalogaran como una desaparición forzada. La causa de la detención fue su participación en una huelga en la Planta de Pellas de Sidor para exigir mejores salarios. El Estado disipó esta huelga con la detención de los sindicalistas y medidas cautelares para los participantes. 

“Estoy aquí por la liberación de mi hijo, de Daniel Romero, señor presidente, Nicolás Maduro, le hago un llamado para que me libere a mi hijo. Por favor, se lo pido de corazón. Ya mi hijo tiene un año y yo lo he visto tres veces nada más. Tengo 8 meses que no lo veo. Está delicado de salud porque me han dicho. No sé cómo se encuentra ahora. Quiero que usted me ayude presidente Nicolás Maduro, que libere a mi hijo. Sus hijos lo necesitan”, expresó Arias. 

La sexagenaria estuvo acompañada de su esposo, Alberto Romero, y su hija Marisol Romero. Explicó que la madre de los hijos de Daniel falleció recientemente en Brasil, dejando a sus nietos solos. Asimismo, enfatizó en que el trabajador padece de una enfermedad estomacal y recientemente presentó temblores en uno de sus brazos. Hasta ahora, no le ha sido permitido un traslado médico para verificar su estado de salud. 

En desesperación y sin sustento: la realidad de los familiares

Arias declaró que vive con sus dos hijos -Daniel es el menor- y su esposo. Sobre cómo hacen para sobrevivir, explicó que la casa la sostiene su hija Marisol Romero, quien se dedica a dar clases. 

Ante los pírricos salarios que ofrece el Estado a los docentes, Daniel era quien aportaba para la compra de medicinas y servicios, por lo que su detención ha dejado a sus padres sin recursos para costear sus situaciones de salud. 

“Yo no he podido viajar a Caracas por mi situación. No tengo los recursos. Su esposa es quien está con él. Las tres veces que yo he ido gasto 50 dólares y para venir gastaba 60 dólares porque allá no me bajan la tarifa por edad, es normal. Yo me mantengo del sueldito de mi hija que es profesora, los maestros ganan poquito y mi esposo que está desactivado de Sidor, y le pagan un poquito. Mi hijo nos ayudaba en todo, en medicinas y para la casa. Para comida. Si nos ponemos a pensar, depender de un sueldo de maestra alcanza para comer dos o tres días. De ahí, no alcanza. Esta es una situación mala. Yo no duermo. Todas las noches pegada al teléfono si alguna información. No le deseo esto a nadie. Es malo. No tengo vida. Mis nietos están en Brasil solos porque perdieron a su mamá. Tenían dos años y medio en Brasil y ahora están solos. No tengo cómo hacer para trasladarlos aquí”, manifestó la afectada. 

La detención

Daniel Romero fue recluido en un centro penitenciario ubicado en Boleita Norte, Caracas. Al momento de su detención, fue capturado junto al sindicalista Leonardo Azócar, quien también participó en la huelga. 

Pese a que se trata de una misma causa, Leonardo Azócar fue excarcelado el 22 de junio del presente año, por lo que los padres de Romero no entienden cómo este no fue soltado junto a Azócar. 

Tras una hora de protesta, Marisol Arias se descompensó por una crisis de tensión arterial y fue trasladada a su vivienda en un carro particular.  

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