No hay condiciones para iniciar clases en Mérida

La Coalición Sindical del Magisterio Merideño deja claro que los padres, madres y representantes son los responsables de no permitir que los niños, niñas y adolescentes acudan a las aulas de clases mientras que exista el COVID-19. Foto: Rossana Mosquera.

Ante el posible inicio de actividades escolares presenciales, integrantes de la Coalición Sindical del Magisterio Merideño aclaró que “no existen las condiciones” para retomar las clases presenciales, por la COVID-19, pese a las medidas de bioseguridad que se aplicarán en los planteles educativos.

Humberto Atencio, secretario general de la Coalición Sindical del Magisterio Merideño y del Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza en la región (Sitraenseñanza), manifestó a Radio Fe y Alegría Noticias que la vida de los niños, niñas y adolescentes se encuentra en manos del padre y representante.

“En el artículo 83 de la constitución se establece  que la salud es un derecho social fundamental y es obligación del Estado, pero no hay condición para iniciar las clases presenciales, recaerá en los padres y representantes acatar cualquier llamado irresponsable del gobierno”, apuntó Atencio.

El secretario general de esta organización sindical enfatizó que una de las medidas de bioseguridad para contrarrestar el Coronavirus es el lavado frecuente de manos, indicó que los planteles educativos no cuentan de agua potable para llevar a cabo esta práctica.  

“No hay agua en los planteles educativos, entonces, ¿de cuál bioseguridad habla el Ministro de Educación?, si en las instituciones no hay ni un botiquín de primeros auxilios”, aseguró el secretario de Sitraenseñanza.

El profesional de la educación igualmente indicó que los docentes carecen de un salario digno y una adecuada seguridad social para enfrentar un inicio de actividades presenciales,  “la terquedad de este gobierno no tiene remedio, la historia magisterial va estar presente, el tiempo de Dios es perfecto”.

Los docentes en Mérida anunciaron que seguirán en la lucha por las reivindicaciones salariales, recuperación de los servicios funerarios, seguros de hospitalización, cirugía y maternidad (HCM), y demás beneficios laborales que no gozan hoy en día los docentes.