No use esa metáfora

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Foto: Archivo.

Son las 9:00 de la mañana. Con mi bastón de rastreo trato de guiarme para viajar en el Metro de Caracas. Lo consigo. Ingreso al sistema en la estación La Hoyada y como de costumbre solicito en la caseta de información el apoyo de un operador para mi traslado seguro, pero los funcionarios me responden como ya es regular que ocurra: “no tenemos personal disponible. Si puedes pide a un usuario que te apoye; aquí no te podemos ayudar”.

¡Qué tiempos aquellos cuando el Metro tenía varios operadores disponibles en todas las estaciones, para atender a los usuarios incluyendo a quienes tenían alguna discapacidad! Ahora toca encomendar al cielo la suerte y vida de cada quien.

Como diría mi madre: ¡en las manos de Dios estamos!

No somos el mal

Me dirijo al pasillo para ubicar las escaleras y una señora me acompaña hasta el inicio de las escalinatas. Bajo justo a la baranda entre empujones. Me encomiendo a Dios, ingreso al tren e iniciamos el viaje para Plaza Venezuela.

Como ya es costumbre, un señor intenta reclutar seguidores para su religión predicando. Hasta allí todo normal. Sorpresivamente, a mis oídos llegan insultos y descalificaciones por ser ciego. A pesar de escuchar bien dudo, pero las palabras se repiten una y otra vez:

“¡No sean como los ciegos, los ciegos son del mal, el enemigo te pone a seguir a un ciego! ¿Cómo un ciego te puede guiar si él ni sabe para donde va? ¡El ciego va para donde lo manden, nunca tiene idea de lo que hace! ¿Si te pones a seguir a alguien que va para un hueco, para donde te va a llevar? ¡Eso es lo que el enemigo quiere que sigas: a los ciegos!”.

Le digo al ciudadano que no utilice esa metáfora; que existimos personas con discapacidad que no somos del “mal”. Que con todo respeto modifique su prédica, pues me está ofendiendo.

Como era de esperarse me replica muy alterado, acusándome de todo tipo de cosas y argumentando que la única manera de que no vaya al infierno es entrando a su religión, pues: “los ciegos son del mal”.

Con mucha frecuencia, en el Metro de Caracas, sistema de Ferrocarriles, y plazas públicas, personas fanáticas de ciertas creencias religiosas dedican su tiempo a predicar e insultar a todo aquel que no participe de su fe. Y no lo comprendo porque nuestro país es diverso: aquí hay variedad de etnias mestizaje, en las religiones somos muy espirituales. Venezuela es María Lionza, es José Gregorio Hernández, La Chinita, La Virgen del Valle, La Virgen de Coromoto. Venezuela es amor y solidaridad.

@Moisesfquintero