“Paro armado” en Colombia mostró a un Estado débil

Estado colombiano
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El “paro armado” convocado por el grupo irregular denominado El Clan del Golfo llegó a su fin este lunes 9 de mayo luego de 5 días de múltiples ataques violentos en Colombia.

Según la propia organización criminal el paro fue una respuesta frente a la extradición a Estados Unidos de alias “Otoniel”, quien fungía como su líder.

Para el jesuita Javier Contreras, estudiante de teología de la universidad Javeriana de Bogotá, el “paro armado” muestra a un “Estado débil” frente a una organización irregular internacional. “Se trata de un complejo contexto de violencia”, dijo este lunes a Radio Fe y Alegría Noticias.

De acuerdo a la opinión de Contreras, el gobierno colombiano muestra debilidad frente a una iniciativa violenta que paralizó a 11 departamentos del país, que de por sí han sido los más vulnerados por el conflicto con los grupos irregulares de Colombia; incluyendo a “las Farc y grupos de narcotráficos”, refirió el sacerdote.

Cuestionamientos a Iván Duque

El religioso Javier Contreras cuestiona que el gobierno de Iván Duque no haya encausado los procesos de paz que se iniciaron durante la gestión anterior.

En este sentido, explica que el paro también pone de manifiesto la existencia de “un potencial riesgo” de que otras organizaciones irregulares se sumen a las acciones violentas.

El estudiante de la universidad Javeriana de Bogotá insiste en que se trata de un complejo contexto violento en el que, de ocurrir nuevas acciones violentas de calle, el gobierno de Duque podría asimilar estas como gestadas por los grupos irregulares, “y realmente no es así”.

Explicó que sí existe una predisposición por parte de las organizaciones criminales, pero también de una parte de la sociedad civil a la que habría que diferenciar, explicó.

Más de 50 años de conflicto armado en el que también se han involucrado los grupos irregulares del narcotráfico, ha afectado más a la sociedad civil.

Así, en opinión de Contreras, “cada vez que ocurre un hecho de esta magnitud, hacen recordar el proceder de las fuerzas públicas” en varios escenarios, como el de, según su apreciación, la situación de falsos positivos en el departamento de Putumayo, presuntamente llevado a cabo por el Estado colombiano.

Migrantes venezolanos en riesgo

Este contexto de violencia en Colombia, los migrantes venezolanos en situación de ilegalidad son víctimas fáciles de los grupos irregulares, lamenta el también analista político.

Si bien más de 600 mil venezolanos tenían a finales de febrero de este año el estatus de ciudadanos protegidos y con permisos temporales, existe otra gran cantidad que está en riesgo.

En este sentido, el padre Javier Contreras explica que varios de ellos son potenciales víctimas voluntarias o forzadas de grupos armados, por la misma realidad en la que viven en Colombia.

Escuche la entrevista completa con el SJ Javier Contreras acerca del paro armado convocado por el El Clan del Golfo en Colombia en: