Una Palabra Oportuna No. 1257

Oración de la mañana. Sábado 31 de julio.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en la fiesta de San Ignacio de Loyola

Señor Jesús, gracias por la invitación que nos haces cada día y en cada momento para cambiar la mirada, para estar atentos a las señales que muestran tu presencia permanente en nuestra vida. Estos días donde el duelo se ha hecho tan frecuente, como Ignacio de Loyola, aceptamos nuestra vida, nuestro dolor, nuestras pérdidas, y comprendemos que aquí estás, en medio de nuestra realidad, llamándonos a construir tu Reino.

Poco a poco vamos afinando los sentidos, aprendiendo a gustar y sentir la presencia de tu Espíritu, encontrándote en lo cotidiano y sintiéndonos amados, tal cual como somos. Ayúdanos a ser capaces de mostrar todo tu amor que se desborda en nuestra vida,  contagiando e invitando a otros a seguirte, haciendo comunidades donde se viva la fraternidad que nos enseñaste.

Hoy celebramos la vida de Ignacio de Loyola, sus Ejercicios, la Compañía de Jesús, las Obras, pero sobre todo, el que sus frutos han servido para que, al pasar de los años y en el mundo entero,  muchas vidas y corazones se hayan dispuesto al servicio del Dios de la Vida, comprometiéndose para EN TODO AMAR Y SERVIR. 

Señor Jesús, hoy de manera especial, disponiéndonos para convertir la mirada y el corazón, te ofrecemos toda nuestra vida, nuestra voluntad y nuestro entendimiento.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN. !Feliz fiesta!

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.