Una Palabra Oportuna No. 394

Tips para discernir la realidad. Viernes 26 de junio de 2020.

Por Antonio Pérez Esclarin.

Desolación.

En Venezuela, tenemos la sensación de habernos quedado sin suelo, es decir, desolados, se cierran las puertas para una salida electoral justa y se multiplica la violencia del hambre, la represión, la falta de agua, electricidad, alimentos, medicinas, gas y gasolina.

Ningún servicio público funciona, y la vida en las mayorías resulta cada día más insoportable, además, el corona virus, no solo a traído nuevos peligros, amenazas y miedos, sino que ha acortado a muchos la única esperanza que tenían de huir a otros países en busca de nuevas oportunidades de vida.

Pero no debemos resignarnos ni rendirnos, sino, que debemos apostar por la fuerza liberadora del evangelio y la presencia del Espíritu, que nos da su fortaleza y su sabiduría para trabajar por Venezuela donde todos tengamos vida en abundancia, por ello, hagamos de nuestra fe y compromiso de trabajo y entrega esperanzada.

Es posible otra Venezuela, una economía y una política distintas al servicio de la vida, otra información y otra educación recuperada, que forme para el respeto, la honestidad, el servicio y una nueva ciudadanía solidaria y responsable.

Por ello apostamos y seguimos trabajando.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.