Una Palabra Oportuna No. 658

Oración de la noche. Domingo 27 de septiembre de 2020.

Por José Francisco Aranguren, SJ.

Papá Dios, en esta noche dominical estoy tranquilo y vengo a compartirte mi tranquilidad.  Vengo a estar un par de minutos contigo para ver mi semana ante ti. Tú eres un Dios de fiar y yo quiero confiarme en ti. Pareciera que todo salió bien, que anduvo sobre ruedas, te agradezco por todo lo que me diste. Todo es don, todo es regalo.

Te pido que pueda agradecerlo con la misma intensidad con la que agradezco cuando tu gracia irrumpe en mi vida. Eres el mismo, el que obra. Me pongo en tus manos de Padre, que me ama con amor de madre, para seguir viendo lo que haces por mí.

Estás constantemente dándome vida y sin hacer mucho ruido. Gracias por el aire que respiro, por la vida que vivo y gracias por darme a tu hijo.

Renuevo mi compromiso para esta semana que apenas comienza. Me despido con un gesto íntimo que solo tiene sentido para ti y para mí. Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.