Venezuela inicia una nueva semana de flexibilización sin gasolina

Foto: Alexander Medina

Desde este lunes 10 y hasta el domingo 16 de agosto el país trabajadores de sectores comerciales, económicos, productivos y laborales intentarán coger un segundo aire para generar sus ingresos tan necesarios en medio de esta pandemia.

Por decisión del ejecutivo nacional arranca una flexibilización clasificada en dos niveles. Una parcial, con ciertas restricciones, para 7 entidades. Y otra llamada general para el resto de los 17 estados, a excepción de los municipios fronterizos que continúan con la cuarentena estricta y radical.

Pero en medio de esta supuesta “buena noticia” a los venezolanos les surge una nueva incertidumbre.

¿Cómo nos movemos si ya no hay gasolina? A vox populi se asegura que la gasolina iraní ya se acabó.

Los inventarios que llegaron al país a través de 5 buques provenientes de Irán a mediados de mayo apenas alcanzaron para un poco más de 2 meses.

Sin embargo, el presidente de la república no se refirió a este tema en su alocución dominical.

La escasez de combustible nuevamente comenzó a sentirse en todo el país a partir de la semana pasada.

En regiones como Guárico, Apure, Carabobo, Barinas, Lara, Aragua, Monagas, Mérida y la misma Gran Caracas ya se observan desde hace varios días largas colas de vehículos frente a las estaciones de servicio.

Nadie tiene una respuesta. Ni siquiera el recuperado de la COVID-19 Tareck El Aissami, Ministro de Petróleo.

Del lado de PDVSA los trabajadores de las refinerías de Cardón y El Palito han intentado reactivarlas para la producción de combustible pero sus esfuerzos no han tenido éxito.

Según fuentes vinculadas a la industria petrolera solo quedaba en existencia gasolina para unos 10 días “y por eso en PDVSA han decidido racionar lo poco que queda”.

El economista y diputado a la Asamblea Nacional José Guerra afirma que el 70% de las estaciones de servicio que venden gasolina subsidiada y 40% de las dolarizadas están cerradas, lo que a su juicio es una señal de que se está agotando el carburante iraní que llegó al país el 23 de mayo.

Por otro lado, el gobierno tendrá que recurrir otra vez a su homólogo persa para importar un nuevo cargamento.

Guerra asevera que lo tendrá que hacer por intercambio porque, de acuerdo a sus análisis, las arcas venezolanas están vacías.