La Iglesia en Venezuela tiene que transmitir la verdadera esperanza

74
Foto: Carlota Rojas | Radio Fe y Alegría Noticias

La esperanza basada en el amor, en la sinodalidad que nos recuerda que “no estamos solos”.

“La Iglesia es la gran esperanza para Venezuela” aseguró monseñor Alberto Ortega, apostólico para Venezuela, y esa esperanza se está sembrando a través de “la acción que hacen cerca de la gente, en las comunidades y con los jóvenes”.

Monseñor Alberto Ortega junto a otros cuatro Obispos de la Provincial Eclesiástica de Cumaná  participaron este fin de semana en la tercera Jornada provincial de la Juventud realizada en El Tigre, en el estado Anzoátegui.

El enviado del papa León XIV en el país, reconoció que “el venezolano tiene una gran capacidad de resiliencia, a pesar de las circunstancias no se deja definir, sino que va adelante y afronta las cosas con simpatía y eso, sin duda, tiene que ver con la fe. Solo quien tiene fe en Dios puede vivir con esperanza”, expresó.

Hoy la Iglesia en Venezuela tiene el reto inmenso de seguir transmitiendo la verdadera esperanza “la certeza de que Dios nos acompaña y que la vida no está definida por las circunstancias difíciles –insistió el Nuncio Apostólico-  sino por algo más grande que es Dios. Un Dios que nos ama, nos acompaña, y en esa esperanza, confiamos que las cosas cambien”, dijo.

En el evento participan unos 800 chamos y chamas de las Diócesis de Cumaná, Carúpano, Margarita, Barcelona y El Tigre,  junto a más de 150 voluntarios, y  sirve para reiterar el rol de la iglesia en sinodal y, en ella, el papel de los jóvenes.

Foto: Carlota Rojas | Radio Fe y Alegría Noticias

No tener miedo

“Jesús camina contigo” es el mensaje de los obispos a los jóvenes y el lema de esta tercera jornada provincial de la juventud que se lleva a cabo en El Tigre desde el 18 al 21 de septiembre.

Los actos centrales incluyeron un diálogo especial entre obispos y jóvenes donde, entre risas, juegos y entrevistas sorpresas, hablaron de sinodalidad, vocación y experiencia de fe.

Durante el encuentro, monseñor Alberto Ortega recordó que “los jóvenes a veces tienen la tentación de concebirse solos, pero el principio sinodal de la Iglesia nos recuerda que no estamos solos, somos parte de un cuerpo, parte de una familia que es la iglesia y somos uno”.

En ese sentido, con la certeza de estar con compañía, reiteraron el mensaje de “vivir sin miedo” y enfrentar con valentía las dificultades y llamados vocacionales, porque “Dios no se equivoca, Dios llama a los débiles para confundir a los fuertes”, dijo el Nuncio Apostólico a los jóvenes.

Entretanto, monseñor Jaime Villarroel, obispo de la Diócesis de Carúpano, a través de su historia vocacional recordó que “uno puede sentirse indignos o inmerecedor, pero Él no busca perfectos. Dios cuando llama, llama a los pecadores, a los que creen menos capaces. Y cuando llama a alguien lo mantiene acompañado”, aseguró.

Por eso ante los retos de la vida, piden a los jóvenes que no tengan miedo y “acepten confiando en el señor, que seguro los guiará”.

Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de TelegramWhatsApp y descarga nuestra App.