Dirigente estudiantil de LUZ denuncia que es hostigada desde que asumió el cargo

Foto: Cortesía.

Yeissel Pérez denunció que desde que asumió su cargo como presidenta de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad del Zulia (FCU-LUZ) es “perseguida y hostigada”.

Luego de las elecciones de gobierno y cogobierno estudiantil en noviembre de 2019, la estudiante de Ciencias Políticas estaría siendo “seguida” por cuerpos de seguridad del Estado, quienes empezaron desde ese momento a llegar a su casa.

En entrevista con Radio Fe y Alegría Noticias, Pérez denunció la persecución que dice sentir, la cual desde hace un tiempo venía comentando con sus amigos, “siento que me están siguiendo”, reiteró en dos oportunidades para revelar que debido a ello tenía que circular en diferentes carros.

“Hace pocos días veníamos un grupo saliendo de mi casa, muchachos de la universidad, y se nos pegó atrás una camioneta. Yo les dije: denle despacio. Era una camioneta nueva. Si no nos venían siguiendo nos iban a pasar en cualquier momento. La camioneta nunca nos pasó y llegó hasta la esquina donde nosotros llegamos. Nosotros nos resguardamos de una vez y empezamos a tener más cuidado”, relató la presidenta de la FCU-LUZ que además enfatizó que la situación se ha profundizado en las últimas cuatro semanas.

La visita del domingo que la llevó ante el Ministerio Público

Yeissel Pérez acudió este martes 6 de julio al Ministerio Público a denunciar los actos de hostigamiento y persecución contra su persona.

La razón fue que el domingo 4 de julio una presunta camioneta de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) llegó a su casa solicitando conversar con ella, según declaró la estudiante porque el vehículo estaba rotulado.

«Métete, métete», fue el llamado de alerta que le dieron sus vecinos a Pérez al momento en el que ella iba a salir de su casa.

“Mis vecinos me dijeron: «una camioneta Dgcim está diciendo que salgas que necesitan hablar contigo»”.

“Me preocupa es que cada vez es más el nivel de aumento porque nunca habían tenido que tocar la puerta de mi casa”, señaló alarmada, puesto que es un tema que le inquieta, ya que a cada sitio que va tiene un carro siguiendo sus pasos de manera constante.

“Desde ese día yo no he podido ir a mi casa. Ningún venezolano debe vivir así. Nos hace pensar que es un tema de amedrentamiento. Yo siento que ya están sobrepasando los límites”.

“No está bien que no te dejen dormir tranquila, que lleguen a tu casa a intimidarte. No está bien que a veces ni siquiera te dejen entrar a tu casa porque están pendiente, dándole vuelta a la manzana”, expresó.

No le dieron respuestas a sus interrogantes

Este último hecho, que ha sido rechazado por los ex diputados nacionales, por partidos políticos de la oposición venezolana, por los miembros de la FCU y demás estudiantes líderes en las universidades del país, impulsó a Pérez a presentar ante el Ministerio Público la denuncia y preguntar si había algún expediente abierto en su contra.

La presidenta de la Federación indicó que fue a pedir respuestas ante la Fiscalía, ya que lo que está sintiendo es que se trata de un caso en el que existe una investigación en su contra.

Manifestó que ya tiene abogados asistiéndole y cuenta con el apoyo de la comunidad universitaria, quienes se solidarizaron ante el hecho. Pero considera incoherente asistir a un ente que “no protege al ciudadano”. Sin embargo, con la visita deja constancia de lo que le está ocurriendo.

Recordó además el caso de su compañero Andrés Robayo, quien tuvo que irse del país tras ser “perseguido” por el gobierno.

“A Robayo lo acusaron de una reunión que había tenido fuera del país. Es mentira porque los días que ellos dicen nosotros casualmente estábamos organizando un evento universitario y Robayo estaba ahí con nosotros”, agregó.

Pérez también habló sobre los ataques del hampa que ha sufrido la Universidad del Zulia en estos meses de pandemia. Denunció que pese a que el recinto universitario cuenta con un acuerdo para que oficiales de seguridad permanezcan dentro de las instalaciones en resguardo, los hurtos siguen ocurriendo.