La frontera nunca estuvo cerrada

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Frontera colombo venezolana
Foto: Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias

En la zona de La Raya, en Paraguachón, por la frontera del Zulia con Maicao, tanto del lado venezolano como del colombiano, los rostros de la personas mostraban una gran expectativa por la llamada reapertura de la ruta que estuvo cerrada durante 7 años, aunque para la mayoría de la gente consultada en términos prácticos la frontera nunca estuvo cerrada.

Paraguachón, un corregimiento de Maicao, en la Guajira, es un territorio que une las dos fronteras. En mi viaje por estos lugares el pasado fin de semana, la situación lucía igual como todos los días. No se observaban cambios importantes que evidenciaran un proceso de reapertura comercial de la frontera, tal como lo anunciaron los dos gobiernos.

Foto: Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias

Los vendedores

El cielo está bastante nublado y había  llovido. Para llegar a este paso, salimos de Maracaibo, capital del Zulia, e ingresamos a la Troncal del Caribe. El movimiento de viajeros es por goteo, y a lo largo del camino están los vendedores de gasolina detallada, vendedores de jugo, de helados,  de caramelos,  y personas que te ofrecen cambio de bolívares por pesos colombianos  o cambio de divisas.

Los mecates y los migrantes

En el trayecto todavía se registra la existencia de los llamados mecates con gente que cierra las calles, y que pide dinero para reparar la vía  y permitir así el paso vehicular. En la zona nadie quería hablar de las 120 trochas y de la inseguridad por las cuales hay que pasar.  

En mi recorrido pregunté cómo estaba el tema de los migrantes y me respondieron que todavía muchas familias venezolanas salen por esta ruta, ahora rumbo a Necoclí (Antioquia, Colombia)  con la idea de cruzar la Selva del Darién y finalmente llegar a Estados Unidos, luego de transitar por Centroamérica. 

Me contaron que otros ciudadanos salen a Maicao para buscar comida y devolverse a Venezuela, también para comercializar productos, visitar familiares en Colombia, y es normal ver ciudadanos regresando al país.   

Al  arrancar de Maracaibo entramos al municipio Mara, pasando por Santa Cruz de Mara, luego nos trasladamos a San Rafael del Moján, seguidamente nos encontramos el puesto de control Río Limón. Seguimos hasta el municipio Guajira, y pasamos por Sinamaica, Paraguaipoa, Los Filúos, y finalmente La Raya.

Frontera colombo venezolana
Foto: Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias

Las eternas alcabalas

Durante el viaje miré muchas alcabalas o puestos de control administrados por la policía y la Guardia Nacional Bolivariana, a los largo de  más de 130 kilómetros y según mi experiencia ese recorrido nos llevó unas 2 horas 30 minutos para llegar a La Raya. Conté como 30 alcabalas.

A lo lejos se ven a  los Guardias que hacen las señas de costumbre para que los choferes giren a la derecha y se salgan de la vía principal  para el control de documentos, revisión de equipaje y chequeo general.

Al llegar a La Raya, el ruido de las moto taxis, carros, camiones, carretilleros  y buhoneros vendiendo agua y jugos siguen resonando. Ha llovido fuerte y el barro es el pan nuestro de cada día por la zona. 

El bendito sello

En las oficinas del SAIME (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería), del lado venezolano, y Migración Colombia se evidencia actividad para el sellado de pasaporte y atención a los viajeros. 

Las opiniones sobre la  reapertura de la frontera no surgen con mucho entusiasmo y en la mayoría te afirman que la frontera nunca estuvo cerrada para los peatones y camiones de productos que transitan a diario por esa zona. 

Foto: Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias

Reapertura a cuenta gotas

De acuerdo con información entregada por moradores de la zona, la reapertura de la frontera será gradual y a cuenta gotas. Se autoriza el paso de los peatones y camiones que transportan alimentos y mercancías. Más adelante vendrá el paso regulado de vehículos.

No obstante, para una vendedora del lugar, la apertura de la frontera requiere mejorar la vialidad que está muy deteriorada, fortalecer los servicios públicos, atender la salud, organizar de manera eficiente y transparente el paso de vehículos,  peatones y mejorar la economía local.

Un chofer de carros de pasajeros me dijo: “estamos esperando que las autoridades terminen de pactar cómo y quiénes podrán pasar su carro hasta Maicao”.

Se estima que se requiere una actualización de los documentos del carro, el llamado seguro, la revisión técnico-mecánica del vehículo. En esta frontera trabajan más de 19 cooperativas de transporte, unos 500 carros que viven de movilizar pasajeros desde Maracaibo hasta La Raya. Tampoco está claro si regresará la tarjeta migratoria. 

Las gandolas de alimentos, productos y mercancía para el intercambio comercial entre los dos países, cruzarán la frontera desde la 6 de la tarde en adelante, y se espera la organización de corredores peatonales,  de gandolas y vehículos particulares.  Durante mi visita fronteriza pude contabilizar en esos minutos  más de  90  gandolas de carga estacionadas de cada lado, esperando para cruzar. 

¿Y el paso?

En Paraguachón se escuchan voces que indican que el paso peatonal estará autorizado  de 6:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche; mientras que el transporte de carga podrá circular de 6:00 de la tarde a 6:00 de la mañana. Se escucha que regresará el carnet fronterizo.

La preocupación crece en la frontera ya que miles de carretilleros, cargadores, moto taxis y taxistas que podrían sumar unos 200 personas  que laboran tanto del lado venezolano y colombiano, se verían afectados por el nuevo escenario.

En la medida que autoricen el paso de vehículos particulares y de transporte de pasajeros de Maracaibo a Maicao, estos servicios sufrirán una baja importante, cuentan los trabajadores informales.

Los consultados esperan que la reapertura no solo tenga implicaciones económicas sino que contribuya a mejorar la vida de los pobladores, que genere desarrollo cultural, la seguridad y el bienestar de los pueblos ubicados en ambos lados de la frontera.  

Foto: Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias

Por Javier Barrios/Radio Fe y Alegría Noticias