En la urbanización Oropeza Castillo, parroquia Guarenas del municipio Ambrosio Plaza del estado Miranda, más de 60 familias exigieron a las autoridades nacionales y regionales que se les permita regresar a sus viviendas porque ya no aguantan seguir permaneciendo en carpas y campamentos transitorios.
La señora Dilcia Cabrera, propietaria de uno de los 53 apartamentos afectados por el doblete sísmico, relató a través de Radio Fe y Alegría Noticias que se les está haciendo muy difícil continuar pernoctando en un refugio provisional pese a que reconoce que su espacio quedó seriamente afectado por los tembores.
Cabrera explicó que si bien reciben buena atención en el campamento, ubicado en un preescolar de la zona, “varias familias ya queremos regresar a nuestros apartamentos para iniciar las labores de reconstrucción y reparaciones”.
“Yo soy consciente que mi apartamento sufrió daños de paredes y ventanas pero quiero retornar porque además temo por mis pertenencias”.

Los edificios 7 y 8 de la urbanización Oropeza Castillo de Guarenas, con 30 y 23 apartamentos respectivamente, sufrieron daños en sus infraestructuras reflejados en el desplome de paredes, voladuras de ventanas, vidrios partidos, pisos levantados.
Según las primeras inspecciones de ingenieros patólogos de infraestructuras, las edificaciones fueron declaradas inhabilitables, por lo cual se ordenó el desalojo inmediato de sus residentes.
De hecho, en el edificio 8 se observa una hilera de tres apartamentos que se desplomaron completamente dos días después de los sismos debido a que sus columnas principales fueron cediendo lentamente. Un vocero de la comunidad explicó que el peso de un tanque de agua de 25 mil litros sobre el edificio terminó influyendo en el derrumbe.


“No queremos estar en un refugio”
La señora Lolymar de Ulloa es otra de las propietarias de uno de los apartamentos afectados. Confesó a través de los micrófonos de Radio Fe y Alegría Noticias que “no queremos estar en un refugio. Yo tengo a mis dos nietos, mi hija y mi esposo y de verdad que preferimos esperar a las afueras del edificio, en las carpas, mientras nos digan que podemos regresar”.
También argumentó que lleva 30 años viviendo en esa zona de Guarenas y que a su edad, 60 años, y por su trabajo en una fábrica textilera se le hace muy difícil volver a su tierra natal, Turmero, estado Aragua.
Sin embargo, un grupo de funcionarios del Ministerio de Hábitat y Vivienda de Miranda le reveló a nuestro equipo de trabajo que las infraestructuras de ese complejo urbanístico quedaron seriamente comprometidas en columnas, paredes y bases, por lo que consideran que sería un alto riesgo permitir que las personas retornen a sus apartamentos.
Según testimonios de otros vecinos residentes del urbanismo los terrenos donde se construyeron estos edificios eran antes unas lagunas que “las rellenaron con escombros y otros materiales y sobre eso levantaron estos bloques”, relató la señora Cabrera.
Uno de los primeros apartamentos que se desmoronaron completamente tras los movimientos telúricos fue el bloque 9, un complejo de 50 apartamentos, y cuyas impactantes imágenes fueron viralizadas a nivel nacional.
La mayoría de las 62 familias de los bloques 7 y 8 pernoctan por lo pronto en un campamento transitorio ubicado en el preescolar Ambrosio Plaza de Guarenas, regentado por la alcaldía del municipio. Allí reciben las tres comidas diarias, asistencia médica y actividades recreativas, sobre todo para los niños.

Otro de los urbanismos afectados en este municipio mirandino es la urbanización Terrazas del Este en donde 15 apartamentos sufrieron daños en paredes y techos. Sus familias también piden ayuda gubernamental para efectuar las reparaciones debidas.

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