Provea exhorta a no normalizar la falta de vacunas

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La ONG Provea exigió la aplicación de vacunas de forma inmediata en Venezuela de forma masiva por considerar que millones de personas están en situación de riesgo por contagios de la COVID-19.

La organización insiste que todo venezolano tiene derecho a recibir una vacuna contra la COVID-19, como parte de la garantía de los derechos a la salud y a la vida de acuerdo con lo establecido en la Constitución de Venezuela.

Instó a la sociedad civil venezolana a no permitir que la falta de vacuna sea un «hecho normal» cuando en otros países de este mismo lado del continente han iniciado procesos de inmunización que abarca a todos los estratos sociales.

Provea cuestiona que las dosis de vacunas que ingresaron a Venezuela hayan sido usadas «sólo para poderosos», y que la vacunación no es privilegio.

Según sus cuentas «en Venezuela sólo se han administrado unas 250.000 dosis de vacunas contra el COVID-19, para un país con 30 millones de habitantes».

A este paso Venezuela necesitaría unos 10 años para poder estar completamente vacunado. Esta postura coincide con la postura asumida por la Academia Nacional de Medicina, quien aseguró que el ritmo de vacunación en Venezuela no garantiza una inmunización del rebaño en un periodo no menor de 10 años.

Justamente, la aplicación de la vacuna a sectores privilegiados del gobierno llevó a que una parte del personal sanitario en Venezuela no haya sido inmunizado contra la enfermedad, con todo y que constituyen ser uno de los grupos más vulnerables por la naturaleza de su trabajo, y el encuentro diario con pacientes contagiados de Coronavirus.

Solo en abril de 2021, 144 personas, incluyendo médicos, enfermeras, radiólogos y otros trabajadores de la salud, fallecieron con síntomas asociados a la COVID-19.

Venezuela se ubicó como el primer país del mundo donde la COVID-19 ha acabado con la vida del personal sanitario. Según la OPS la letalidad del personal sanitario en Venezuela es de “7,21 %, frente al 1,03 % de Ecuador y el 0,19 % de Chile, dos de los países con más casos de COVID-19 en Suramérica”.