Álex Saab: crónica del viaje a Irán que terminó en EE.UU

Álex Naín Saab Morán, de origen libanés, es un ciudadano nacido en Colombia y nacionalizado venezolano. Sin embargo, sobre este último dato no hay un informe oficial publicado.

El colombiano ya está en EE.UU, y es acusado por ocho cargos, todos relacionados con lavado de dinero. El 12 junio de 2020 iba con destino a Irán cuando tuvo que aterrizar en Cabo Verde ante la necesidad de reabastecer de combustible a la avioneta privada con matrícula venezolana donde viajaba.

Jorge Arreaza, canciller de Venezuela al momento de su detención, se refirió a la parada en Cabo Verde como una «escala técnica» para proseguir a Irán en gestiones para alimentos y otros insumos básicos que requería el país, ratificando así las primeras versiones.

Esta parada significó no solo la detención de Saab, sino también el inicio de una pugna judicial internacional que perdura hasta el último trimestre del 2021. Todo apunta a qué esta disputa continuará para el 2022.

A juzgar por la reacción y las gestiones sostenidas emprendidas por el gobierno de Nicolás Maduro, la importancia de la figura de Saab es extremadamente crucial.

«Álex Saab, agente del gobierno»

Tras su detención el discurso del gobierno sobre Saab evolucionó desde «agente del gobierno a embajador». En un claro esfuerzo por otorgarle a Saab la etiqueta de «diplomático».

A partir de allí, este ha sido el argumento para tratar de liberar al empresario colombiano, sin poder lograrlo. Tras su extradición, Saab lleva la etiqueta de «secuestrado», al menos desde lo que se ha dicho desde el oficialismo venezolano.

Saab, sancionado un año antes de su detención

En julio de 2019, el Departamento del Tesoro sancionó a Álex Saab acusándolo de ser el cerebro de una red de corrupción a gran escala, según La Voz de América.

Esta red incluía al gobierno venezolano, empresas internacionales y familiares de la primera dama, Cilia Flores de Maduro, para «pagar sobornos» y sacar máximo provecho del tipo de cambio controlado por el gobierno de Venezuela”.

La sanción a los hijos de Flores, Walter, Yosser y Yoswal Flores, también salpicó a Álex Saab.

El colombiano habría otorgado contratos a los Flores para que se lucen con un programa de alimentación. Las indagaciones posteriores determinaron que guardaban relación con los CLAP.

Otro programa que habría servido a Saab para obtener contratos con sobreprecio habría sido un proyecto de construcción de 25 mil viviendas en 2009.

Los hilos de Saab, Maduro y la AN de Guaidó

Los esfuerzos del gobierno de Nicolás Maduro también pudieron haber llegado a las prácticas soborno. En el transcurso del 2020 se conformó una comisión conformada por 11 diputados y liderados por Luis Parra y José Brito, ambos del bloque opositor, pero contrarios a Juan Guaidó.

Esta comisión tendría como misión limpiar la reputación de Álex Saab en el plano internacional. Incluso llegaron a emitir una carta de buena conducta a favor del colombiano.

El mismo grupo de diputados, (2015-2021), promovieron a inicios de enero de 2021 la conformación de una junta directiva con apoyo del chavismo, para desbancar a Juan Guaidó.

Cuatro instancias de poder, dos posturas

La Corte Suprema y el Tribunal Constitucional de Cabo Verde, decidieron el destino de Saab, respectivamente. Las dos máximas instancias de poder en el país africano fueron clave.

El Tibunal de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y la ONU fracasaron en sus intentos de detener la extradición tras recursos introducidos por su defensa. En el caso de la ONUel organismo ordenó a Cabo Verde suspender todo proceso contra Álex Saab

En septiembre de este año la Corte Suprema de Cabo Verde dictaminó extraditar a Saab a Estados Unidos. Los juristas a cargo de la defensa del colombiano activaron varios mecanismos de presión, y uno de ellos fue la apelación. Este recurso, paralizó por momento la extradición, y prolongó la pugna.

El pedido de apelación trascendió a la Corte Suprema, y el caso fue objeto de debate, ahora en el Tribunal Constitucional de Carbo Verde.

En septiembre de 2021, el Tribunal Constitucional de Cabo Verde ratificó la extradición de Álex Saab a EE.UU, y a la defensa le quedan menos espacios para maniobrar.

Ese mismo mes, los artilugios legales de la defensa que ya habían sido llevados a las oficinas del Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), le dieron el respiro que necesitaba.

La CEDEAO dictaminó que la detención de Álex Saab era ilegal, por tanto debía ser liberado. Tras este giro enttró en pugna un nuevo elemento: la jurisdicción.

¿Correspondía al Tribunal Constitucional de Cabo Verde decidir el destino de Saab? La nueva interrogante propició un nuevo giro en los acontecimientos.

Por su parte, desde el gobierno de Venezuela presidido por Nicolás Maduro se inició con una campaña internacional para exigir el cumplimiento del dictamen de la CEDEAO.

Pese a todo, el Tribunal Constitucional de Cabo Verde rechazó la jurisdicción de la CEDEAO en el caso de Álex Saab, argumentando que su adhesión a la organización regional de África, no incluye sometimiento a este tipo de decisiones.

El juego jurídico a favor de Saab llegaba a un punto determinante. Luego que el Tribunal Constitucional de Cabo Verde rechazara la jurisdicción de la CEDEAO, ratificó la extradición de Álex Saab.

Era el momento final del empresario en Cabo Verde. La decisión del Tribunal Constitucional era inapelable.

El último intento: la tesis del cáncer de Álex Saab

Ya en enero de 2021, la defensa de Alex Saab desplegó otras maniobras jurídicas para sustentar el entramado judicial a su favor. Parte de la maniobra fue el anuncio de la enfermedad de Saab: según la defensa tiene cáncer. Esta maniobra permitió a Álex Saab que un juzgado ordenara su arresto domiciliario.

Este último punto tiene varias aristas. Fue un argumento para burlar la justicia a través de la imposición de una medida humanitaria, prolongar el lapso del debate sobre la extradición o presentar a Cabo Verde como un país que viola los DD.HH. Todas las tesis han quefado en argumentaciones vagas de analistas políticos o internacionales.

Solo el tiempo determinará la validez de este argumento. En uno de los videos publicados por la defensa a inicios del 2021, aseguran que padece cáncer de estómago, y presentan, incluso, el testimonio de un oncólogo.

Ya con la decisión del 17 de marzo de 2021 por parte del Tribunal Constitucional en mano, los argumentos jurídicos para evitar la extradición se agotaron. Ahora debían dirigir todos esfuerzos en retrasar su extradición, y aguardar por un giro inesperado.

Sí acepta que lavó 350 millones de dólares su juicio podría durar entre seis meses y un año.