Hipótesis de extorsión cobra fuerza en caso de La Guacamaya TV

Foto: Agencias.

De acuerdo con el defensor del pueblo en el estado Zulia, Aristóteles Torrealba, entorno al caso del asesinato de dos comunicadores alternativos en Cabimas, se manejan varias hipótesis, sin embargo, la que parece cobrar más fuerza es la extorsión.

En entrevista para Radio Fe y Alegría Noticias explicó que para amedrentar a sus víctimas, los funcionarios se aprovechan de los “errores” que hayan podido cometer en algún momento para extorsionarlos y montar “falsos positivos” ejecutando este tipo de operativos o practicando detenciones forzosas.

Aristóteles Torrealba destacó que esta práctica que se ha vuelto común en los últimos años, especialmente en las subregiones de la Costa Oriental del Lago y del Sur del Lago de Maracaibo, y es llevada a cabo por funcionarios policiales y militares.

El Defensor del Pueblo en el Zulia aseguró además que éste no es el único caso en investigación por abuso policial y violación de derechos humanos por parte de funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado. Aunque no precisó cuántos casos se investigan actualmente, dijo que eran “varios”.

A propósito del caso de La Guacamaya TV, Cicerón Torrealba ratificó lo anunciado el viernes pasado por el fiscal general, Tarek William Saab, sobre la captura de uno de los dos oficiales de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) que se habían fugado.

Ratificó que la detención de uno de los funcionarios ocurrió en Paraguachón, municipio Guajira, mientras el funcionario intentaba huir hacia Colombia.

Señaló que ya se han imputaron a 5 personas por estos hechos ocurridos el 21 de agosto pasado, de las 8 que están detenidas: 7 funcionarios y 1 exfiscal.

Lamentó en particular los hechos registrados en la sede de La Guacamaya TV e invitó a la ciudadanía a denunciar ante el Ministerio Público los abusos policiales y la violación de derechos fundamentales por parte de funcionarios policiales o militares. Indicó que espera que estos hechos sean castigados con todo el peso de la ley.