Valencia: personal del Luisa Cáceres de Arismendi exige reivindicaciones salariales

38
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

Personal del Colegio Luisa Cáceres de Arismendi, uno los centros educativos de Fe y Alegría en Valencia, se sumó a la serie de protestas que realiza el gremio en exigencia de reivindicaciones salariales.

La directora del colegio, Johanna Vegas, precisó que 86 empleados de la institución resultan afectados por los bajos salarios, de los cuales 42 son docentes.

Indicó que un docente uno gana aproximadamente 20 dólares, mientras que un docente seis devenga un sueldo de 40 dólares al mes, cifra que les resulta insuficiente para cubrir sus necesidades básicas de alimentación y medicinas.

“Nosotros como escuela subvencionada no nos escapamos de la situación y por ello nos estamos sumando a estas protestas con la característica propia de Fe y Alegría, donde ofrecemos el espacio para atender a los chamos y las familias, pero también exigimos las reivindicaciones salariales que nos merecemos por el trabajo de calidad que desarrollamos cada uno en las escuelas”, expresó.

Por su parte, Álvaro Fuenmayor, docente cinco con 17 años de servicio, pidió al Gobierno nacional un sueldo acorde a la labor que realizan.

“Devengo un salario de 173 bolívares, es decir no llego ni siquiera a 10 dólares mensuales. Eso trae muchas consecuencias para mi grupo familiar, para mi estabilidad emocional como docente, para mi movida y transporte. Necesitamos que se le preste atención al sector educativo porque somos uno de los sectores más importantes para que una nación avance”, sostuvo.

Los profesores señalaron que han perdido beneficios como seguro HCM y servicio funerario. Comentaron que en años anteriores podían pagar un seguro privado, pero ahora eso solo forma parte del recuerdo.

Ingrid Villegas, quien forma parte del personal de ambiente y se desempeña como portera del colegio Luisa Cáceres de Arismendi, expresó que el amor a la institución es lo que la mantiene en su puesto de trabajo. Afirmó que ha tenido que “rebuscarse” en otras actividades económicas fuera de la institución para poder conseguir ingresos extras.

“Yo tengo 21 años en el Colegio y 14 años trabajando en la puerta y mi salario es el mínimo, yo gano 130 bolívares y con eso no hago nada. Mi labor aquí es por amor, porque quiero a mi colegio y el trabajo que hago”, dijo.

Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestro canal de Telegram.