Afectados del Valle del Mocotíes viven entre penurias a 3 meses de la tragedia

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Foto: Héctor Cortez Ruiz | Radio Fe y Alegría Noticias

El 23 de noviembre se cumplieron 3 meses de la tragedia ocurrida en el Valle del Mocotíes, Mérida, la cual dejó un saldo de al menos 20 personas fallecidas, viviendas anegadas con pérdidas de enseres, vehículos tapiados y arrastrados por las inundaciones causadas por el desborde del rio Mocotíes, además de la obstrucción de varias vías.  

Los lugareños reportaron para ese entonces que la población de Tovar permaneció sin servicio eléctrico por más de una semana producto de la inundación ocurrida en  la subestación eléctrica de esa zona, la cual quedó tapiada en un 70% por los escombros, barro y piedras.

Además, el Valle del Mocotíes quedó sin agua potable por tubería, conexión telefónica y de internet, entre otros servicios interuumpidos producto de la vaguada.

De acuerdo a las declaraciones emitidas por el director de Protección Civil Franchel Parra, esta zona permaneció desde el lunes 23 de agosto en horas de la noche por más de 3 horas bajo incesantes lluvias que agarraron por sorpresa y desprevenidos a los pobladores.

Los días después

Luego de la tragedia, la gobernación del estado Mérida, ONG, Cáritas Arquidiocesana de Mérida, club de motorizados, empresas privadas, y voluntarios, organizaron centros de acopio en la entidad donde recabaron insumos como agua potable, alimentos no perecederos, productos de higiene personal, ropa, calzado, entre otras ayudas.

Igualmente diferentes agencias de la organización de las Naciones Unidas (ONU), entre ellas el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) entregaron ayudas humanitarias a los habitantes del Valle del Mocotíes.

Transcurrido este tiempo aún quedan secuelas tanto mentales como materiales de aquel desastre natural que quedó marcado como “una tragedia” para los lugareños, hoy en día las calles se encuentran despejadas y las casas afectadas tal cual las dejó la vaguada.

Así quedó la casa de la familia Salas Pérez/Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Una de las familias que aún continúa golpeada por el deslave es la familia Salas Pérez, gran parte de su casa quedó destruida.

Mónica Salas, habitante del sector “El Corozo” del municipio Tovar, aseguró para Radio Fe y Alegría Noticias que sólo les quedaron dos piezas de su vivienda ya que las paredes del cuarto se cayeron y otras áreas del hogar quedaron debajo del barro. Por la magnitud de los daños llevará tiempo en recuperar nuevamente su domicilio.

Salas aseguró que el gobierno regional les entregó una poceta, un lavamanos, 12 láminas de acerolit, y actualmente están a la espera de 300 bloques para construir y recuperar poco a poco su vivienda, pese a que el cauce del rio Mocotíes pasa por detrás, ellos aseguran que trataran de levantar su hogar ya que no tienen para dónde irse.  

Aún siguen sacando barro y escombros de las casas/Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Hoy en día deben cocinar tanto el desayuno, almuerzo y cena en casa de una vecina ya que producto de la vaguada quedaron sin algunos enseres del hogar, como la cocina y los utensilios

Mónica afirma que no cuentan con los recursos para adquirir una cocina debido a que su precio ronda los 90 dólares y lo que ganan es para subsistir el día a día.

“Nosotros nos mudamos para dos piezas que quedaron paradas en la casa y allí estamos viviendo pero yo cocino en casa de una vecina, a mí no me quedó cama, colchón, cocina, las ayudas fueron a medias”, aseveró Salas.

El esposo de Mónica Salas, Leopoldo Pérez, colocó un cableado desde un poste hasta su vivienda para recuperar la electricidad, también ha ido sacando el barro que quedó en la parte de adentro y ha ido frisando las paredes que quedaron agrietadas.

 “Yo estaba en una casa solidaria y tampoco podía estarme ahí todo el tiempo, ellos me tendieron la mano por dos meses y a lo que sacamos el barro, pedimos un colchón prestado y ahí dormimos los cuatro, los dos niños, mi esposo y yo”, describió la mujer.

Además, señaló que sus hijos actualmente estudian, uno de ellos en un colegio privado mientras el otro hijo, Baudilio Pérez, cursa en el colegio Hermana Felisa Elustondo de Fe y Alegría. No cuenta con uniformes al igual que su hermana para asistir a clases presenciales.

Estudiantes se fueron de Tovar y otros están en “condiciones extremas”

Por su parte, Norma Contreras, directora del colegio Hermana Felisa Elustondo explicó para Radio Fe y Alegría Noticias que en el plantel estudian cinco niños que perdieron totalmente sus casas.

Contreras manifestó que de los 5 niños que tuvieron pérdidas totales de sus viviendas sólo quedaron 3 de ellos estudiando en el colegio de Fe y Alegría, dos de los afectados se fueron hacia otros estados, debido a que la vaguada los golpeó dejándolos en la calle así como también otros que no eran oriundos de esta población perteneciente al Valle del Mocotíes.

“Dos se fueron para otro estado de Venezuela porque ellos no eran de Tovar que fue la familia del niño Samuel Nares, ellos son de Barinas y la familia se los tuvo que llevar porque estaban pasando roncha, y el otro es la familia de Johan Moreno, ellos estaban ubicados en El Corozo y la familia de La Guaira se los llevó a la mamá y a los dos niños”, explicó Contreras.

La directora del colegio Hermana Felisa Elustondo contó que también Luisana Ramírez y Escarlet Parra se encuentran en casa de unos familiares, otros en casa de otros familiares ya que no quisieron ir al albergue ubicado en el liceo Félix Román Duque.

“Ellas son las más afectadas porque están en condiciones extremas”, apuntó la docente.

Tragedia Valle del Mocotíes 3 meses
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Esperan ayudas por parte de las autoridades

La familia Pérez espera que los nuevos gobernantes electos en las elecciones del 21 de noviembre les tiendan la mano sin distinción política, sino que llegue a todos por igual, ya que aseguran que las necesidades siguen latentes en esta zona tras el desastre que dejó la vaguada del pasado 23 de agosto en el Valle del Mocotíes.

“Ivan Pulitti el alcalde que ganó, él estuvo repartiendo cocinas y neveras pero fue a dedo lo que repartió, fueron gente seleccionadas por él, lo que dicen es que todos vamos hacer reubicados en casas y que ellos nos van a dar casas equipadas y por eso no nos entregaron ningún enseres el día que Ivan Pulitti los estaba repartiendo”, afirmó Salas. 

En cuanto al suministro de agua, explicó que los tubos de agua quedaron a mitad pudiendo instalar una llave junto a una manguera donde pueden llenar un tobo de 200 litros para mantener agua en su vivienda, dijo que el lugar de residencia no posee cloacas y que en la carrera 12 zona más afectadas por el desastre natural pese a que limpiaron la vía, los escombros quedaron cerca de las viviendas y hacia los lados de la carretera.

Los habitantes del Valle del Mocoties hacen un llamado al gobierno regional, empresa privada o las agencias de la organización de las Naciones Unidas para que se apersonen nuevamente hacia las zonas más afectadas para que los apoyen ya que aún no se han recuperado de este lamentable hecho donde la mayoría de las personas quedaron sin hogar, con pérdidas materiales y sobre todo con el temor de que vuelva a ocurrir algo parecido.  

Foto: Radio Fe y Alegría Noticias