De disputas políticas y Emergencia Humanitaria Compleja

Venezuela-Bandera
Foto: Archivo.

El 2019 no fue un año como cualquier otro. A la ya compleja realidad política, social y económica venezolana se le agregó un inesperado ingrediente: el jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, realizó una interpretación del artículo 233 de la Constitución nacional para juramentarse el 23 de enero ante miles de seguidores como presidente encargado del país, argumentado que Nicolás Maduro usurpaba el cargo por haber ganado unas elecciones “fraudulentas”.  

A partir de allí más de 50 países lo reconocieron como presidente, liderados por Estados Unidos, lo que abrió un escenario de lucha para la oposición nunca antes visto. Algunos estaban convencidos de que el Gobierno de Maduro tenía los días contados e iniciaron semanas de protestas de manifestantes que apoyaban a Guaidó, frente contramarchas de los seguidores de Maduro.

Uno de los momentos cumbres en esta disputa política se produjo el 23 de febrero, el sábado en que Guaidó había anunciado que toneladas de ayuda humanitaria enviadas por diversos países ingresarían al país, contra la voluntad del Gobierno nacional, para salvar millones de vida de venezolanos enfermos o en estado de desnutrición. Pero los camiones, que intentaron ingresar por las fronteras de Colombia y Brasil, nunca entraron. De hecho, algunos hasta fueron quemados.

Semanas después Venezuela amaneció con uno de los eventos políticos más cruciales de la historia contemporánea: Leopoldo López, líder opositor que lideró las protestas del 2014 y que permanecía detenido desde entonces, fue liberado por un grupo de militares y oficiales del Sebin, para hacer aparición junto a Guaidó en La Carlota, listos para activar la “Operación Libertad”.

Aquel martes el país se mantuvo agitado durante hoes y hasta hubo enfrentamientos entre los militares que reconocieron a Guaidó como presidente encargado y los militares que apoyaban a Maduro.

Finalmente, los rebeldes pidieron asilo en la Embajada de Brasil y López hizo lo mismo en la de España, aunque en calidad de huésped. Con el pasar de los días la lucha opositora se enfrió, principalmente cuando Guaidó aceptó ir a un diálogo con Maduro, a pesar de que semanas antes había repetido en diversas ocasiones que no lo haría.

Maduro logró mantenerse en el poder y el Parlamento corre riesgo por un posible adelanto de elecciones en enero de 2020, mientras una gran parte de sus diputados están presos o exiliados.  

Las protestas continuaron con Guaidó, pero más sin él

La cifra es de récord: 2019 culminó con más de 13 mil 400 protestas en todo el país. Aunque algunas de ellas fueron motivadas por el Guaidó, la mayoría de ellas sin embargo fueron lideradas por el sector público venezolano, principalmente médicos y maestros, quienes exigieron mejoras salariales.

Y aunque la respuesta del gobierno a estas protestas fueron los despidos injustificados, suspensión de pagos del salario, jubilaciones forzosas y privación de libertad, las manifestaciones no pararon.

Fe y Alegría fue una de las instituciones que lideró dichas protestas y sus educadores aseguraron que los anuncios salariales realizados por Maduro fueron insuficientes para cubrir los gastos de alimentación, salud o incluso movilización.

El día que Venezuela se apagó  

El 7 de marzo más de 20 estados venezolanos se apagaron durante días; algunas regiones duraron mucho más tiempo sin electricidad, por lo que sufrieron consecuencias mayores a otras.

El Zulia estuvo en la lista de los estados más afectados: allí los apagones se convirtieron en racionamientos eléctricos de hasta 18 horas, que aún se mantiene en algunos sectores; los fanáticos del fútbol tuvieron que hacer maravillas para poder disfrutar de la Copa América, hubo escuelas que estuvieron días sin abrir y pacientes de hospitales protestaron incluso en sillas de ruedas.

Entre las principales consecuencias también estuvieron los saqueos que se registraron en toda la región zuliana, duraron días y que afectaron a más de 500 locales. En algunos comercios los saqueadores no sólo llevaban comida, sino también sillas o aires acondicionados.

La crisis eléctrica se mantuvo en el Zulia durante todo el año, hasta el punto que fue mencionada por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, en su última actualización sobre la crisis en Venezuela.

Bachelet y las ejecuciones extrajudiciales

En julio, tras una visita a Venezuela, Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, concluyó que los venezolanos merecían una vida mejor.

Pero, principalmente, una vida sin muerte: según su informe, se realizaron más de 6 mil 800 ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad venezolanas entre enero de 2018 y mayo de 2019; Bachelet destacó a la Faes entre todos los organismos de seguridad y sugirió a Maduro disolverlas; Maduro contestó en cadena nacional exclamando: “¡Qué vivan las Faes!”.

Tragedias del pasado; tragedias del hoy

En 2019 se cumplieron 20 años de la tragedia de Vargas y, según Susana Raffalli, esta región todavía no se recupera.

La experta en nutrición destacó como primer dato que esta entidad supera al promedio nacional en índices de desnutrición infantil: su rango oscila entre el 17 y 21 por ciento cuando a nivel nacional, el porcentaje se ubica entre 13 y 14 puntos. En ese sentido explicó que esto se produce por el todavía precario acceso a agua potable, factor que es determinante en la desnutrición de niños, incluso más que el comer bien.

Y, dos décadas después de aquella tragedia, se presentó otra en la Sierra de Perijá, aunque de mayor impacto: un deslave por la crecida de un río dejó más de 5 fallecidos.

Las víctimas denunciaron desatención de las autoridades –según algunos consultados, la Alcaldía de la entidad les dio tanques con agua sucia a los damnificados– y afirmaron mantener una resistencia dentro de la resistencia.

Fe y Alegría de pie, a pesar de todo

Fe y Alegría lanzó su campaña anual Un Cuaderno para Fe y Alegría y recogió más de 120 mil cuadernos. Amelvi Barrera, coordinadora de relaciones interinstitucionales del Movimiento, afirmó que “podemos tener la grata noticia de que como decía nuestro fundador, el padre Velaz, ‘con muchos poquitos’ logramos reunir más de 120 mil cuadernos. Y esa es una meta muy importante”.

Fe y Alegría, además, obtuvo el premio Monseñor Pellín por su trabajo incisivo en los sectores populares del país, el esfuerzo cotidiano de ofrecer educación y comunicación popular a los más vulnerables.

Asimismo, Radio Fe y Alegría Noticias recibió un reconocimiento de la ONG Aula Abierta por su cobertura a la crisis universitaria en Venezuela.

Lo que viene

El 2019 fue atípico y el 2020 no pinta tampoco normalidad: todo indica que será un año electoral, mientras los expertos aseguran que la Emergencia Humanitaria Compleja podría agravarse en todos sus niveles y que el éxodo venezolano crecerá.

Sin embargo, como todo en Venezuela es imprescindible el 2020 seguro traerá, para bien o para mal, más de una sorpresa.

Este es el resumen del contenido informativo de Radio Fe y Alegría Noticias durante el 2019