Docentes merideños podrían ir a paro en septiembre

Más de 4 mil docentes estadales del estado Mérida se han visto afectados ante el mísero sueldo y salario.

De continuar la problemática de los sueldos y salarios y los bonos vacacionales recreacionales, más de 4 mil docentes estadales no se reincorporarán a las aulas de clases en el mes de septiembre.

Así lo dio a conocer a Radio Fe y Alegría Noticias, Máximo Briceño, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Educación, quien manifestó que no se ha logrado ningún acuerdo que beneficie a los docentes estadales, cuyo sueldo no les alcanza para cubrir ni el 5% de la canasta básica.

“Si la situación de los docentes estadales no mejora, nos vemos en la obligación de no comenzar las actividades escolares el 16 de septiembre, para obligar tanto al Ministerio de Educación como la gobernación del estado a sentarse a dialogar y buscar las soluciones y garantizar las aulas de clases de puertas abiertas”, aseguró Briceño.

Briceño indicó que este martes 16 de julio tendría una reunión con el jefe de Recursos Humanos de la gobernación en la que “aspiramos que por lo menos subsanen el bono vacacional y recreacional que tienen pendiente.

Destacó además que “es la Onapre (Oficina Nacional de Presupuesto) quien paga tanto la nómina del ministerio como de la gobernación y de la alcaldía. No se justifican las grandes diferencias que hay entre el sueldo, salario o pensión del jubilado en relación con los docentes al servicio del ministerio”, aseguró Briceño.  

En cuanto a los beneficios de salud, aclaró que se presentaron ante la cámara municipal de Antonio Pinto Salinas y Alcaldía de dicha jurisdicción para tratar la seguridad social y salud de los maestros al servicio del ejecutivo regional.

“Ese municipio tiene las condiciones como para que nosotros instalemos desde Santa Cruz de Mora lo que pudiera ser la descentralización del IPAS estadal que reciba el 15% por cada maestro”, apuntó.

En vista del alto costo de la vida, los docentes han tomado un plan de contingencia trabajando solo 3 días a la semana, debido a que no cuentan con suficiente dinero que les permita cancelar el pasaje diariamente.

En reiteradas ocasiones han manifestado sus necesidades y hasta ahora, el gobierno regional no los ha tomado en cuenta. A esto se le suma la migración de los docentes hacia otro país en busca de una calidad de vida.