Enrique Ochoa Antich cree que el diálogo debe discutirse con el país

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Aseguró que su movimiento celebra cualquier acuerdo alcanzado por el diálogo

El político y escritor Venezolano, Enrique Ochoa Antich, informó que el movimiento Alianza por el Referendo Consultivo se ha reunido con distintas instancias nacionales e internacionales para difundir su proyecto sobre la celebración de un Referendo Consultivo en Venezuela.

«Hemos estado conversando con la Unión Europea, con la comisión que acompañó a la Alta Comisionada de Derechos Humanos, embajadores europeos, para dar a conocer cómo se inserta la figura del Referendo Consultivo en la Coyuntura actual que vivimos en Venezuela», dijo.

Aseguró que se está promoviendo una campaña de recolección de firmas para que los poderes públicos lleguen a un acuerdo sobre la propuesta de referendo que, opina, facilitaría el diálogo y abriría una ventana a la denominada «tercera vía», que son aquellas personas que no comparten «lo que dice el gobierno ni lo que dice la oposición».

Antich celebró el hecho de que se esté produciendo la reunión de diálogo en Barbados, expresando que si ambos polos ceden y «se acuerdan en una posición más centrada, sería un avance que verían con simpatía.

Sin embargo, aseguró que «lo ideal sería que incluso esos avances pudieran ser sometidos a referendo, porque no basta con que dos élites políticas de arriba se pongan de acuerdo. Son dos minorías. Lo ideal sería que el acuerdo se publique y se discuta con el país», sentenció.

El escritor manifestó que quienes propusieron el camino del «cese de la usurpación» deberían asumir ante el pueblo venezolano que la estrategia fracasó y que quienes las promovieron deberían renunciar a ella.

«Promovieron una estrategia que no ha conducido a nada y terminó en el mismo lugar que nosotros proponíamos desde el principio, sentados a dialogar», dijo, acusando a la oposición venezolana de ir al diálogo «cuando no le queda más remedio, cuando está derrotada».

Del mismo modo, afirmó que el gobierno está usando su permanencia en el gobierno como una «panacea»: «ahora sí estamos derrocando al imperio, ahora sí vamos a construir la Venezuela bonita que queremos».

En ese sentido insistió en que, al contrario, mientras Nicolás Maduro permanezca en el gobierno no se podrán reactivar las inversiones ni la economía y que cualquier posibilidad de reconstruir las bases productivas del país y alcanzar la justicia social y el progreso, hace falta un cambio de gobierno.

Calificó de «tragedia nacional» el hecho de que las instituciones públicas no funcionen en el país: «cuando el poder político copa todas las instituciones y pierden autonomía (…) cuando el contralor forma parte del mismo grupo político que los que manejan el dinero, se pierde la posibilidad de sancionar la corrupción», señaló.

En la oponión de Antich, el pueblo apoyaba el liderazgo de Hugo Chávez. En el caso de Maduro, su poder político se sostiene cada vez más en procedimientos policiales y militares.

«Es el gobierno de la tortura que mata y la represión que ciega», lamentó, refiriéndose a los hechos de la muerte del capitán Rafael Acosta y del joven que perdió la vista por un ataque con perdigones.

«Eso no es gobernar, es sostenerse en el poder. Gobernar es llevar adelante proyectos, es lograr que se reactive la economía. Eso es gobernar, gobernar no es convertir a Miraflores en una trinchera», culminó.