Pacientes crónicos de Tucupita la tienen difícil

Foto: archivo.

La señora Paula ve transcurrir los días mirando sus pastillas. No las desea, pero son lo único que la mantienen con vida.

A sus 68 años de edad, Paula tiene un severo cuadro crónico de dolores en el pecho, pérdida de fuerzas, asma, además de problemas de la tensión. Ahora está atada de por vida a estos fármacos.

Pero para comprar estos medicamentos, debe viajar hasta Maturín, en el estado Monagas, ya que asegura que en Tucupita es “imposible hallarlos”.

“Tuve que ir a Maturín a comprar los remedios. Gracias a mis hijos que me ayudaron, porque aquí (Tucupita) es imposible.”

Paula espera el pago de su pensión para hacer frente a sus dolencias, y aunque admite no puede costear su tratamiento con este dinero, por lo menos lo utiliza para minimizar su coste.

¿Qué hará si un día ya no tiene sus medicamentos?

“Encomendarme a Dios y pedirle”

Por Cristian Medina / Radio Fe y Alegría Noticias.