Doce pemones siguen detenidos tras el asalto al Batallón 513 en Gran Sabana

Del 22 de diciembre de 2019 al 22 de enero de 2021. Justo se cumple un año y un mes de aquel día en que un grupo armado atacó las instalaciones del Batallón 513 de Infantería de Selva Mariano Montilla, de Luepa, en Gran Sabana, al sur del estado Bolívar.

Luego de este hecho, 13 indígenas pemones fueron detenidos por su presunta vinculación con lo ocurrido. Según Foro Penal son presos políticos.

Ellos han negado su relación con el ataque y argumentan que varios de los detenidos son mototaxistas cuyos servicios fueron solicitados. Por tanto, los originarios acudieron sin conocer el verdadero objetivo.

Ya ha transcurrido más de un año de aquel incidente y las condiciones en que viven los pemones son deplorables. Ellos están en la cárcel El Rodeo II en el estado Miranda, uno de los centros de reclusión más violentos de Venezuela.

Todos menos uno

Sin embargo, a este 22 de enero solo hay 12. El pasado domingo 03 falleció uno de ellos: Salvador Franco. Su autopsia relevó que murió a causa de un edema cerebral que se complicó por una severa y crónica desnutrición.

De acuerdo con abogados de Foro Penal, los 13 padecieron el año pasado de síntomas similares a los de COVID-19, posible amibiasis por las condiciones no potables del agua que consumen y han perdido hasta 13 kilos. Incluyendo a Salvador Franco antes de morir.

Él y Willy Martínez eran los que padecían más, mostrando mayor debilidad en sus organismos y su sistema inmune que los ha dejado a merced de las enfermedades que han dejado en ellos secuelas notables.

Dos madres para los 13

Los trece privados de libertad dependen de la atención de dos madres indígenas (Felicia Pérez y Gloria Sosa) que decidieron acompañar a su hijos en su calvario en la cárcel El Rodeo.

Por suerte, encontraron apoyo de parte de una congregación religiosa y fueron alojadas en el convento Sagrado Corazón de Jesús. Allí les ayudan con los alimentos para sus hijos.

La comida que entregan a los pemones deben llevarla preparada dado que el recinto no tiene la estructura ni los servicios para que los pemones puedan cocinar. Apenas pueden entregarla dos veces por semana y con ayuda del Foro Penal quienes la trasladan hasta el centro.

“Ya quiero que salgan mis hijos”

“Yo quiero que salgan nuestros hijos y regresarnos con ellos”, dijo Felicia Pérez en diciembre pasado, en un video publicado por el Foro Penal. Era poco antes de navidad y la mesa en casa estaría vacía, una vez más.

Pérez es madre de Amílcar, Óscar y Pantaleón Pérez, tres de los 13 pemones detenidos.

Felicia Pérez ha manifestado su indeclinable intención de no retornar sin sus hijos: “no queremos regresar con nuestras manos vacías. No vale la pena que nosotros nos regresemos allá sin ellos, porque igual es un dolor para nosotros dejarlos en esas condiciones”.