“No es culpa del bloqueo”

Resumen de la semana

Un total de cuatro niños han muerto a la espera de trasplante, los últimos tienen 8 y 11 años de edad.

Durante el fin de semana fallecieron otros dos niños que esperaban trasplante de médula ósea en el hospital J.M. de Los Ríos, en Caracas. Se trata de Yeiderbeth Requena, de 8 años, quien perdió la vida el 25 de mayo y de Eric Altuve, de 11, quien pereció al día siguiente, el domingo 26.

Tras estos hechos, las madres de los pequeños han decidido organizar movilizaciones a las inmediaciones del centro hospitalario para exigir que no muera ni un niño más por la escasez de medicamentos o la falta de tratamientos y trasplantes.

El viernes 24 de mayo, Jorge Arreaza aseguró que la muerte de Robert Redondo, la segunda víctima de la falta de trasplante, es por culpa del bloqueo económico que impuso Estados Unidos a la empresa Petróleos de Venezuela S.A.

En su cuenta de Twitter, Arreaza escribió: Lamentablemente falleció otro niño venezolano esperando su transplante de médula ósea como consecuencia del bloqueo criminal de EEUU, que impide transferir fondos a las instituciones italianas de salud con las que PDVSA atendía estos casos urgentes.

Geraldine Labrador, madre del niño fallecido el viernes, dijo a medios internacionales que la muerte de su hijo “no es culpa del bloqueo, es culpa de ellos por su negligencia, por su falta de conciencia”.

El pasado viernes 24 de mayo murió el segundo niño, de una lista de 30 que esperan trasplante de médula ósea. La muerte ocurrió justo un día después que Nicolás Maduro aprobó más de 50 millones de Euros para confeccionar uniformes militares y más de 6 millones para fabricar la subametralladora Caribe.

Diversas Organizaciones de Derechos Humanos en Venezuela han criticado severamente las prioridades del gobierno de Nicolás Maduro, asegurando que con ese dinero se habría salvado la vida de los infantes.

Radio Fe y Alegría Noticias habló con la presidenta de la ONG Prepara Familia, Katherine Martínez y aseguró que los pequeños pacientes siguen esperando por los trasplantes. “La lista sigue siendo de 30 porque se incorporaron dos más que necesitan la intervención”. La condición de estos niños es de alto riesgo, hay varios que están en la emergencia, aseguró la defensora de Derechos Humanos.

Robert Redondo es el segundo niño que muere en las últimas semanas esperando que el Estado garantice su derecho a la salud. Es el segundo infante que pierde la vida porque no se le realizó el trasplante de médula ósea.