A seis meses de la tragedia de Tovar varias familias siguen sin casa

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Foto: Vladimir Vergara | Radio Fe y Alegría Noticias | Archivo

Este miércoles 23 de febrero se cumplen seis meses de la tragedia de Tovar, municipio del mismo nombre, también conocido como parte del Valle del Mocotíes en el estado Mérida, un hecho que dejó más de 15 personas fallecidas, familias damnificadas y pérdidas materiales incalculables.

Durante la noche de aquel lunes 23 de agosto, tras pasar más de cuatro horas con una lluvia constante y permanente, la comunidad que hace vida en la parte alta y sus alrededores de Tovar se vio abrumada por una tromba que se llevó todo lo que pudo a su paso; palos, piedras, vehículos y personas que se vieron arrastradas por la fuerza del caudal de agua que recorrió las calles de la zona.

Las piedras y todo lo demás se llevaron por delante casas y entradas a comunidades y centros educativos de la localidad dejando angustia y preocupación entre los afectados, muchos de ellos incrédulos ante lo que estaba sucediendo.

Uno de los tantos problemas que vivió la población para ese entonces fue la falla general del servicio eléctrico el cual permaneció por más de siete días esto debido a que la subestación eléctrica de la población de Tovar quedó parcialmente tapiada de barro tras el fenómeno meteorológico que afectó la zona.

Una vez registrado el hecho, diversas organizaciones se activaron con el propósito de acompañar a los damnificados a través de la donación de enseres  así como atención Médica integral. La Fundación Primeros Auxilios Ulandinos (Paula) en conjunto con Cáritas Mérida se trasladaron al lugar para atender a la población cuya preocupación se centró en la posible proliferación de enfermedades

La tragedia tomó rostros cuando el equipo de Radio Fe y Alegría Noticias conversó con los afectados los cuales manifestaron el terror y la desesperación que fue vivir aquellas horas y luego como empezar el proceso de recuperación en medio de la calamidad.

A seis meses, persiste la situación de emergencia para las familias que lo perdieron todo y que aún no tienen una vivienda digna, algunos se mantienen en los albergues que activó el gobierno nacional en la localidad.

Ubaldo Briceño, director del colegio Fe y Alegría Tovar, expresó que en el centro educativo que dirige sigue atendiendo a los estudiantes vulnerados no solo en lo académico sino también en el componente humano.

“A la fecha seguimos trabajando y apoyando, primeramente en lo emocional, a los estudiantes de nuestra institución que siguen afectados. Tenemos 15 estudiantes con sus familias que todavía siguen con pérdidas totales, ubicados en albergues y donde otros familiares”, aseguró Briceño.

El docente indicó que si bien los organismos del estado lograron hacer la limpieza y remoción de escombros sigue pendiente la situación de las personas que se quedaron sin vivienda.

“Seguimos pidiendo a las autoridades que se aboquen a la atención de estas familias que todavía están en los dos albergues que funcionan en el Liceo Bolivariano Félix Román Duque y en la Escuela Bolivariana Monseñor Moreno, allí siguen habiendo familias, una institución no ha podido iniciar las clases presenciales y la otra dividió el espacio en dos para poder impartir las clases y compartir el espacio con este grupo de personas que siguen en una condición de damnificados porque no tienen un espacio una vivienda donde pernoctar”, precisó Briceño.