La pasión es lo que mantiene firmes a los maestros para enseñar

Docentes y alumnos celebrando el Día del maestro. Foto: Cortesía

Cada 15 de enero los maestros y maestras de Venezuela se llenan de estima al recibir las esperadas felicitaciones no solamente por ser su día sino porque el país reconoce su labor, esfuerzo y dedicación.

Son las madres, los padres, representantes, niños y niñas los que hacen del Día del Maestro una celebración.

Como parte del sentir de todos en agradecimiento hacia los docentes por no desistir frente a una complejidad de país, acentuada por la pandemia, Radio Fe y Alegría Noticias recogió las impresiones de las familias que le confían sus hijos a una institución educativa de ejemplo como la escuela estadal «Marco Tulio Andrade», ubicada en Maracaibo, estado Zulia.

Son los maestros quienes construyen una escuela

Ser docente requiere preparación, vocación, paciencia y amor. Son precisamente esos valores los que percibe Bhetit Sandoval, madre de 55 años, quien inscribió a su hijo Ángel Pérez, de 12 años en el MTA porque su familia ha confiado por más de 45 años a sus generaciones a dicha escuela.

«Son docentes comprometidos, jóvenes de esta época, muy diferentes a los docentes de las décadas pasadas de nuestra escuela, pero de igual manera son docentes que quieren y valoran su carrera, así el sueldo no esté acorde a sus necesidades», declaró Bhetit Sandoval al contarnos que su hijo siempre dice que llevará en su corazón a la maestra Greeicy Velasco por demostrarle mucho cariño, el respeto y tenerle paciencia para explicarle las clases. 

Diunney Patiño también contó su agradable experiencia en el MTA: «Esa escuela es espectacular. Es la primera vez en mi vida que mis hijos estudian en ese colegio, yo tengo cuatro hijos. Los dos menores estudian ahí sexto grado. El plantel está apto para que los niños estudien, tienen buen aseo personal, tienen una directora espectacular que está al pendiente de todo y en horarios de merienda, hacen la oración de la alimentación».

En sus palabras, el colegio funciona «de maravilla», pero resaltó que cobra vida gracias a sus maestros, empleados y directivos que trabajan en equipo para brindar el espacio más adecuado para el estudio y recreación de los niños. 

Sortean las dificultades

En Venezuela el docente juega una delgada línea entre el sacrificio y el compromiso porque no es bien remunerado por su trabajo. 

Sayago Socorro agradeció a cada educador capaz de levantarse temprano con su mejor sonrisa para trabajar, de entender la inocencia de los niños, su apatía cuando no quieren estudiar y solo desean salir a jugar.

Zulma Urdaneta también se unió a las felicitaciones porque aún «sin recursos llegan a su destino de trabajo, superan tropiezos y obstáculos, además logran reinventarse con las herramientas para poder lograr los objetivos».

«Valoro y reconozco su trabajo diario. Los docentes son personas maravillosas con hermosos sentimientos que nos hacen más fácil el recorrido al caminar junto a nuestros hijos.  A los maestros solo la pasión por enseñar y su vocación los mantiene firme en esa difícil y comprometida misión de educar», expresó.

El salario no los detiene

La madre de Wilker y Wilkerson vive en un hogar humilde y lo que más le aconseja a sus hijos es que estudien para alcanzar un buen trabajo. 

Diunney Patiño tuvo una vida difícil. Por dos años no estuvo con sus hijos y perdieron dos años escolares, pero agradece el esfuerzo que las maestras del Marco Tulio Andrade le pusieron al año escolar pasado dictado a distancia y este año en la modalidad semi-presencial para que sus niños desarrollaran las capacidades necesarias para leer, escribir, conocer de historia y resolver todos los problemas matemáticos. 

Es por eso que aprovechó el espacio con Radio Fe y Alegría Noticias para exigir un salario digno para todos los docentes, tanto de preescolar, primaria, bachillerato y universitario. 

«El salario de un maestro a mí me parece que es muy triste y lamentable, debería de ser adecuado, que les alcance para los pasajes, la alimentación y gastos personales. Ellos mismos sacan de su bolsillo para pintar el salón y decorarlo», resaltó.

También envió un mensaje para que la motivación no cese. «Sigan adelante. Felicito a aquellos que se han quedado trabajando con la unidad educativa, los felicito porque han hecho un buen trabajo. Lo más importante es que como les gusta su trabajo, lo siguen ejerciendo porque si son otros se van, porque el salario que tienen no es aceptable ni digno».

Foto: Cortesía.
Maestras y maestro del turno de la mañana de la Escuela Básica Estadatl «Marco Tulio Andrade». Foto: Cortesía.