Crece la violencia de género contra las venezolanas fuera del país

Violencia de género
Violencia de género

Para Amnistía Internacional la violencia de género en las mujeres y niñas venezolanas se acrecienta y por recurren a la búsqueda de “protección internacional tras huir de las violaciones de derechos humanos que se están cometiendo de forma masiva en el país”.

La directora de Amnistía Internacional para las Américas, Erika Guevara Rosas, manifestó que “aunque los países de todas las Américas tienen la obligación de proteger a todas las personas venezolanas que buscan seguridad en sus territorios, son las mujeres y las niñas las que corren un riesgo desproporcionado de sufrir violencia y discriminación”.

Asimismo, señaló que los “Estados tienen el deber apremiante de garantizar una respuesta que tenga en cuenta el género para quienes buscan protección”.

Por su parte, la Comisión Económica para América  Latina y el Caribe (CEPAL), indicó que el consenso internacional para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas es fundamental ya que la situación de las mujeres de la región continúa siendo preocupante.

Asimismo, señaló que la violencia contra las mujeres persiste en todas sus formas a pesar de las variadas iniciativas llevadas a cabo para prevenir, sancionar y erradicarla.

Violencia de género contra venezolanas en Perú

Amnistía Internacional identificó que en Perú, siendo unos de los principales países que recibe a venezolanos, a través de una investigación, “las mujeres refugiadas y migrantes se enfrentan a diario a violencia de género y discriminación, en una situación reforzada a menudo por el hecho de encontrarse en situación irregular en el país”.

“Tras entrevistar a sobrevivientes de violencia de género, a personas que defienden los derechos humanos y a autoridades públicas, la organización confirmó que las mujeres venezolanas sufren acoso en el lugar de trabajo, en las calles y en los centros educativos; también sufren chantaje sexual para mantener sus empleos o sus casas, y sufren abusos físicos y psicológicos, así como un temor constante a ser devueltas a Venezuela”, destacó.

Asimismo, Amnistía Internacional expresó que aunque la violencia de género afecta a mujeres de todas las nacionalidades, las mujeres refugiadas y migrantes venezolanas lo están sufriendo en mayor medida, ya que enfrentan “dificultades adicionales para acceder a la justicia, la protección y el apoyo”.

Entre esas dificultades se encuentran la discriminación por razón de su nacionalidad; comentarios estereotipados que las hipersexualizan por parte de los agentes estatales que se supone que deben protegerlas; falta de información; y miedo a represalias, como la deportación, que a menudo las disuade de denunciar la violencia de que son objeto.

Amnistía Internacional pidió a las autoridades peruanas desarrollar más formación de funcionarios y funcionarias respecto a la prohibición de la discriminación por motivos de género o de condición migratoria o de otro tipo.

Campaña Únete

El Observatorio de Violencia de Género en Táchira indicó que este año el lema de los 16 días es “Pintá el mundo de naranja. Pongamos fin a la violencia contra las mujeres ya!”. Esto con el objetivo de llamar la atención sobre la urgencia de actuar.

Esto está siendo parte de la campaña “ÚNETE para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres” de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  impulsada desde el 2008.

La campaña trata de 16 días de activismo contra la violencia de género, que inicia los 25 de noviembre y culmina los 10 de diciembre, justo en el Día de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Tiene como objetivo aumentar el nivel de concienciación sobre el problema y buscar soluciones políticas para solventarlo.

La violencia está siendo devastadora

Por su parte, el Observatorio Naranja señaló que la violencia está siendo devastadora y dominante en la Región, y que además está “dejando graves consecuencias para la salud y el bienestar de las mujeres y las niñas”.

“La evidencia sugiere que 1 de cada 3 mujeres y niñas han experimentado violencia física y / o sexual en su vida, principalmente por parte de una pareja, y esto fue relevado antes de la pandemia”, expresó.

También resaltó que en el contexto de la COVID-19, han aumentado los riesgos de violencia doméstica, especialmente contra mujeres y niñas, al mismo tiempo que “el acceso al apoyo necesario ha disminuido, incluidos los servicios prestados por el sector de la salud”.

Violencia de género en el mundo digital

Por otro lado, la Dra. Natalia Kanem, directora Ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), expresó que este año 2021 hacen un llamado para poner fin a la violencia en el mundo digital.

Kanem señaló que la violencia digital “se ha extendido de forma devastadora”, y que es ejercida comúnmente de forma anónima y no tiene fronteras.

 “Según algunas estimaciones, el 85% de las mujeres han sufrido violencia digital o han sido testigos de ella. Como ocurre con otras formas de violencia, las supervivientes pueden presentar desasosiego, depresión o pensamientos suicidas”, resaltó.

De igual forma, aseveró que la violencia digital es adoptada  de muchas maneras, ya que los agresores pueden amenazar y acosar a mujeres en línea.

“Pueden, sin su consentimiento, añadir fotos de rostros de mujeres y niñas a cuerpos sexualizándolos y difundirlas ampliamente en las redes sociales durante años. Las mujeres que desempeñan un cargo público ya sean políticas, periodistas o defensoras de los derechos de las mujere son también víctimas de feroces campañas en línea de incitación al odio e insultos”, aseveró. 

La directora de UNFPA manifestó que la violencia digital es una realidad muy extendida, pero que aún no se sabe lo suficiente sobre ella. Para detenerla, es necesario conocer aún más para definirla y medirla.

“Independientemente de dónde se produzca la violencia contra las mujeres y las niñas, estamos hablando de una violación de los derechos humanos», señaló.