La casualidad la llevó a cursar estudios en el IRFA

Hilary Criollo
Foto: IRFA

La visita que realizó a su madre, quien vive en el municipio Páez, del estado Apure, la llevó en medio de la pandemia de la COVID-19 a retomar sus estudios, que había abandonado desde hacía un año.

Hillary Criollo nació y estaba residenciada en la ciudad de Valencia, estado Carabobo, pero como tenía mucho tiempo sin ver a su madre, viajó hasta el estado Apure, y en medio de las circunstancias comenzó a estudiar el séptimo semestre en el Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA), ubicado en El Nula, parroquia San Camilo del mencionado municipio, en donde desde hace siete meses está radicada.

“En Valencia no hay campos como aquí, allá hay más peligro, me vine a visitar a mi mamá porque teníamos tiempo separadas y ya quería estar con ella, pero lo que menos me imaginé al llegar aquí, al Alto Apure, es que iba a comenzar a estudiar. Me gusta mucho estudiar en el IRFA”, nos dijo mientras contemplaba la naturaleza a su alrededor.

Nos comentó también Hillary que por su rebeldía, típica de la etapa de adolescencia, había recorrido muchos liceos en la ciudad de Valencia, logrando concluir la media básica y comenzado el 4to año de bachillerato pero fue cuando realizó este viaje, que le ha cambiado su vida progresivamente.

Explicó que conoció el IRFA por referencia de un amigo de su mamá. “Él le preguntó si yo estaba estudiando, mi mami le dijo que no, entonces le comenzó a hablar de Fe y Alegría, a ambas nos gustó todo lo que nos dijo y fuimos a la radio para conocer más. Y me inscribí y aquí estoy, no es igual que un liceo regular pero es muy bueno, los profesores saben enseñar, hay mucho compañerismo y están pendientes de todas nuestras actividades, que entreguemos todo a tiempo”.

Señaló que no ha tenido inconvenientes por alimentación ni transporte cuando le toca realizar alguna actividad educativa. Sin embargo, el drástico inicio de sus estudios en El Nula generó  algunos problemas por la documentación.

“Como todos los liceos están cerrados por la pandemia ha sido complicado solicitar los papeles para presentarlos aquí en el IRFA, pero ya se resolvió, mi familia en Valencia hizo todos los trámites para poder enviarme los documentos que me pedían aquí, esa ha sido la única complicación para seguir mis estudios».

También habló «de la señal telefónica que se interrumpe mucho y a uno le cuesta enviar las tareas, no tenía teléfono pero resolví con el de mi mamá, porque algunos estudiantes no tienen y se hace difícil enviar las actividades”, exclamó.

Esta joven estudiante del IRFA considera que esta institución es una oportunidad única no solo para los chamos como ella, sino también para las personas adultas que no han terminado su bachillerato. “En el IRFA entran todas las personas sin importar su edad ni nada, le abren la puerta a todo el mundo que quiera terminar sus estudios de bachillerato”, dijo.

«¡No me quejo!«

Hillary, con una sonrisa en su rostro, nos contó que no ha tenido una mala vida. “Desde que llegué aquí no he tenido mala vida, no he pasado necesidades, mi familia es humilde, y no es que seamos pobres, todos somos humildes. Cada quien trabaja y yo también comencé a trabajar para comprar mis cosas y ayudar a mi mamá. Trabajo en una tienda, me desempeño como cantinera, así le dicen aquí, atendemos a las personas que llegan a comer y a comprar otras cosas en esa tienda”. 

Aseguró que ha sido muy bonita su mudanza a El Nula. “Vivir aquí es diferente, uno se siente libre, la gente es diferente, yo me siento bien aquí”.

Entre sus metas, además de disfrutar la juventud como nos comentó, está la de seguir sus estudios e ingresar a la universidad. “Mi meta es llegar a lo más alto, pasar todos mis semestres para tener mi título con buenas notas y poder ingresar a la universidad, me gusta muchísimo y quiero estudiar para ser del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalística (CICPC), ¡eso me encanta!. Más adelante  cuando tenga una estabilidad  económica y laboral, quiero formar mi propia familia”.

Hillary manifestó en su mensaje para los chamos que no han terminado sus estudios que en el IRFA hay una oportunidad para hacerlo y seguir adelante.