Unesco exige que haya escuelas para niñas en Afganistán

Niñas afganas
Foto: Archivo

Este sábado 18 de septiembre la Agencia para la Educación y Cultura de la ONU, UNESCO, exigió a las nuevas autoridades talibanes de Afganistán que permita la apertura de escuelas para niñas.

La exigencia de la UNESCO está expuesta en un informe titulado “El derecho a la educación: ¿Qué está en juego en Afganistán?”, en donde la organización si bien reconoce algunos avances en esta materia, también advierte que la prohibición de la coeducación donde se excluye a las mujeres y niñas.

El temor se concretó en el retorno a las clases producido este sábado en el cual solo acudieron los varones, lo que constituye para la agencia «una grave violación del derecho fundamental a la educación de las niñas y de las mujeres».

Esta situación, afirman, repercutirá negativamente en sus vidas, su trabajo y su ciudadanía. La UNESCO demanda que también haya centros educativos para las niñas.

En este sentido, la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay denunció «las consecuencias irreversibles que podría generar el no permitir que las niñas regresen rápidamente al colegio en todos los niveles educativos», añade Azoulay.

Agregó que «concretamente, si se retrasa la vuelta de las niñas en la educación secundaria se corre el riesgo de marginarlas en la educación y, con el tiempo, en la vida. Esto aumenta el riesgo de abandono total de su educación y las expone a mecanismos de adaptación negativos como el matrimonio precoz».

Los otros problemas que refleja el informe

El informe puntualiza que Afganistán sigue siendo uno de los más pobres del mundo y tiene una de las puntuaciones más bajas del Índice de Desarrollo Humano.

Igualmente refleja que la mitad de los niños en edad de ir a la escuela primaria no están escolarizados, mientras que el 93% de los niños en el último tramo de la primaria no dominan la lectura.

Por otro lado, tanto la pandemia de la COVID-19 como el conflicto han supuesto una carga adicional para el desarrollo de la educación, con millones de alumnos afectados por el cierre de escuelas y otras instituciones educativas.

Se prevé que el número de desplazados internos aumente, lo que incrementa el riesgo de pérdidas de aprendizaje entre los niños y la catástrofe generacional que afectará negativamente al desarrollo sostenible del país en los próximos años. 

También el documento plantea las siguientes medidas para la educación afgana:

  • Hacer que todos los estudiantes vuelvan a aprender: todas las partes interesadas deben actuar para mantener todas las oportunidades de educación abiertas y disponibles para el acceso equitativo de todos los estudiantes
  • Garantizar un entorno de aprendizaje seguro y protector, en consonancia con la Declaración de la Escuela Segura aprobada por Afganistán
  • Movilizar y apoyar a los profesores con el pago puntual de sus salarios y ofrecerles oportunidades de desarrollo profesional
  • Eliminar los obstáculos que impiden la participación de las mujeres en la educación, entre otras cosas, garantizando un suministro sostenible de maestras, en particular en las zonas rurales, en todos los niveles de la enseñanza 
  • Proporcionar servicios educativos a los alumnos desplazados internos 
  • Reforzar los planes de estudio para que se centren en los conocimientos y habilidades esenciales