Barquisimeto cumple 468 años sumergida en una crisis de servicios

Barquisimeto, capital musical y ciudad crepuscular de Venezuela. Se encuentra ubicada en la región centro-occidental y es la cuarta ciudad más poblada en el país.

Fundada en el año 1.552 bajo el nombre de Nueva Segovia de Barquisimeto por Juan de Villegas, tuvo que ser mudada en tres ocasionas hasta el año 1563, cuando obtuvo su ubicación actual.

Sin embargo, este 14 de septiembre de 2020, cuando arriba a su aniversario 468, Barquisimeto se encuentra sumergida en una crisis por las fallas en los servicios básicos como el agua potable, gas doméstico y la electricidad, los cuales deterioran la calidad de vida de sus habitantes.

Viven en penurias

Los racionamientos eléctricos han tomado mayor auge en las últimas semanas. Cortes de luz que van de 6 a 8 horas es parte de lo que diariamente denuncian las comunidades en los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

Estos cortes de la energía eléctrica han ocasionado que a más de uno se le dañen los aparatos electrónicos debido a que no saben con exactitud a qué hora les corresponde el racionamiento. Corpoelec hasta la fecha no ha establecido un cronograma que permita a los guaros tomar sus previsiones ante las fallas del servicio.

“Durante todo el día hay oscilaciones del voltaje terriblemente altas. También micro apagones donde se va la luz de 5 a 10 minutos y cuando regresa, es muy alto. Eso daña los electrodomésticos”, comentó José Noguera.

Aún esperan por gas doméstico

El servicio del gas doméstico es un problema que parece no tener solución. Hay comunidades que ya acumulan 6 meses esperando el despacho de los cilindros de gas; y aunque algunas personas aseguran haber pagado, no obtienen respuestas por parte de la empresa encargada de la distribución, Gas Lara.

Mientras tanto, los vecinos se han visto en la obligación de buscar alternativas para poder cocinar sus alimentos. Algunos han comprado cocinas eléctricas para poder paliar la situación, sin embargo, las fallas eléctricas los paralizan.

Otras personas dependen solo de fogones de leña porque no cuentan con el dinero suficiente para costearse una bombona de gas doméstico a sobreprecio.

“Cuando inició la pandemia solo una vez nos trajeron gas a la comunidad y vendieron una bombona por familia. Desde entonces, en mi casa estamos sin gas doméstico, solo usamos una cocina eléctrica y cuando se va la luz, esperamos hasta que se restablezca el servicio para poder cocinar”, dijo Josefina García, habitante del oeste de la ciudad.

Sin una gota de agua

Las fallas en la distribución del agua potable son un problema que se ha agudizado en los últimos años y afecta mayormente a comunidades del oeste de la ciudad.

En La Carucieña, sus habitantes reportan que tienen más de un mes reclamando la situación en los motores de la estación de bombeo Titicare que surten el líquido a los tres sectores de esta comunidad.

Sin embargo, aunque Hidrolara ha visitado en varias oportunidades el lugar para repararlos, el problema persiste y continúan sin agua potable.

“Es imposible ya la situación que estamos viviendo. Después de una lucha de más de un mes para que pudiese llegar el agua a la comunidad, nuevamente se dañan los pozos. Ya tenemos un mes sin el servicio”, aseguró Alcides Pérez.

Según la hidrológica del estado, el suroeste de Barquisimeto es uno de los sectores con más fallas en el servicio de agua a causa de la toma clandestina y la indebida manipulación de las válvulas.